El poder hipnótico del mar

Océano mar - Baricco, Alessandro - 978-84-339-6749-7 - Editorial Anagrama

Océano mar

Alessandro Baricco

Anagrama, México, 2016.

El mar tiene un poder hipnótico, igual o más poderoso que el fuego. A la orilla del mar o en su interior han surgido tantas historias como alrededor del fuego. Agua y llamas secuestran nuestras miradas mientras nos revelan leyendas fantásticas.

Además, a diferencia del fuego, al que hay que alimentar para evitar que se extinga, el mar es perpetuo.  Su vaivén infinito nos arroja vestigios del pasado, residuos del presente y esperanza del futuro. Todo converge en el mar.

Tenía que ser una posada frente al mar, el lugar donde podían coincidir personajes tan distintos: una mujer bellísima a la que su esposo la envía lejos de su hogar con tal de separarla de su amante; un pintor que diariamente intenta pintar el océano y no lo logra por no encontrarle los ojos; un profesor que entre otras tareas imposibles, decide medir en dónde termina exactamente el mar; una chica que padece una rara enfermedad y que viaja al lado de un cura locuaz y ojo alegre.

La Posada Almayer es atendida por niños de costumbres extrañas: un niño que pasa el día entero sentado en el alféizar de la ventana de un cuarto que da a un acantilado y que puede saltar hacia ambos lados; un pequeño que le ayuda al pintor a localizar barcos en el horizonte para que puedan simular los ojos del océano; otro que le ayuda iniciar los sueños a uno de los huéspedes.

Pero quizá, la costumbre más extraña de los niños de la Posada Almayer sea la de salir a bailar a la playa, con lámparas, durante las noches de tormenta, para descontrolar a los barcos y que se estrellen contra los acantilados… después de todo, hay muchas islas que sobreviven gracias a los naufragios.

Todo eso ocurre en Océano mar, la novela del escritor italiano Alessandro Baricco publicada por primera vez en 1993 y que yo apenas descubrí a finales del 2020.

Aquí debo señalar que hasta ahora he leído 3 libros del autor y que ninguno me ha dejado imperturbable: o los amo o los padezco. Primero leí Seda (1996) y lo amé rotundamente; luego City (1999) y me costó trabajo llegar al final de sus páginas; Océano mar, es el tercer y me volvió a encantar. Su estilo nunca es el mismo. Como el agua del mar que nunca es la misma cuando nos moja los pies. O quizás somos nosotros los que cambiamos constantemente, y en cada libro que leemos somos distintos.

Además de estos personajes alucinantes que habitan en Oceáno mar, encontré una historia sobre una fragata francesa que encalló a varios kilómetros de costas africanas y que, al ser insuficientes las lanchas salvavidas, varios hombres y una mujer, tuvieron que subir a una balsa improvisada en la que padecieron horrores durante los días que estuvieron a la deriva.

La manera en que Baricco enlaza las historias es magistral, y nos lleva a través de una gama de emociones a las que es mejor no oponer resistencia, dejarse llevar como balsa a la deriva en medio del mar.  Si están dispuestos a iniciar esta aventura, prepárense para ir de la ironía a la melancolía, de la reflexión al embeleso en unas cuantas páginas. Uno de los mejores libros que leí el año pasado y lo recomiendo enormemente.

Aquí una de mis frases favoritas:

“He visto naves espléndidas luchando contra tormentas feroces, y he visto algunas de ellas rendirse y desaparecer entre las olas altas como castillos. Era como un duelo. Bellísimo. Pero la Alliance no ha podido combatir. Un final silencioso. Con un inmenso mar casi plano a su alrededor. El enemigo lo tenía dentro, no delante. Y toda su fuerza no valía contra un enemigo así. He visto muchas vidas naufragar de esa manera absurda. Pero naves, nunca.”

¿Qué haríamos sin la muerte?

LAS INTERMITENCIAS DE LA MUERTE

Las intermitencias de la muerte.

José Saramago

Punto de Lectura, México, 2006

¿Cómo sería el mundo si no existiera la muerte? Rápidamente la sociedad entera enloquecería por la falta de recursos, por el exceso de enfermos terminales que saturan los hospitales y por la gran geriátricos abarrotados. Las monarquías estarían en constantes guerras internas por una sucesión que nunca se realiza a falta de la muerte del rey padre. Los recursos no serían suficientes y ningún gobierno sería capaz de poner orden en la repartición de los mismos. Incluso las religiones se tambalearían, pues fundan sus creencias en lo que sucederá en esa etapa posterior a la vida. Definitivamente, no me gustaría vivir en un mundo sin muerte. Y es que la muerte es parte del ciclo de la vida. Sin ella el planeta, colapsaría.

Con esa premisa inicia el libro de Las intermitencias de la muerte de José Saramago, en el que nos lleva a reflexionar sobre las implicaciones que tendría que un buen día la muerte de los humanos, en un cierto país, dejara de trabajar. De la mano de Saramago vamos de la reflexión, al embeleso y a la carcajada, pues igual nos plantea una cuestión filosófica como la eutanasia, la corrupción o las religiones; que nos hace enternecer con la imagen de la muerte sentada en un sofá con un perro en su regazo; o hace hablar a la guadaña para hacerle un piropo a la muerte que se encarna como mujer.

En varios de sus libros, Saramago nos plantea una historia en la que un suceso fantástico ocurre en una sociedad y trastoca la vida, para resaltar lo peor de la humanidad, y después, así como llegó, se va eso que alteraba la vida y todo vuelve a la normalidad.

Además también podemos distinguir una forma muy característica en la escritura de Saramago, en la que los diálogos entre personajes, sin un nombre propio, están mezclados con la voz del narrador, en unos párrafos enormes. Eso podría espantar a algunos lectores, pero les garantizo que una vez pasando las primeras páginas se acostumbrarán al estilo. Aquí debo confesar que si pudiera pedir un deseo literario en mi vida, pediría escribir como José Saramago, así que este comentario puede ser un poco tendencioso.

Este libro tan fascinante lo había leído hace 10 años y lo releí recientemente porque quisimos grabar un podcast con Melina Rubio (Cuenta en Instagram: @lecturas.extraordinarias) y ella seleccionó el libro.

La charla fue muy entretenida, en especial pensar cómo sería la muerte argentina y como la mexicana. La argentina seguramente bebería mate, sería un poco quejosa, y sería aficionada al fútbol, hincha de Boca, por supuesto, para que los de River mueran de envidia. La muerte mexicana sería más colorida, tal vez usaría un sombrero ancho y un bigote espeso como alguno de los dibujos de Guadalupe Posada.

Escuchen las dos partes del podcast sobre Las intermitencias de la muerte con nuestra nuestra querida invitada de Mar del Plata, Melina Rubio.

Destino, azar o decisión

Una historia entre batallas || Andrea Zalles

Una historia entre batallas

Andrea Zalles

Editorial Par Tres, México 2019

Siempre he pensado que un ser humano, físicamente y conductualmente, es resultado de la genética, del ambiente en que se desarrolla y la casualidad. Estos tres elementos nos constituyen en diferentes proporciones, lo cual nos da la individualidad.

Años atrás leí un artículo en la revista National Geographic que hablaba sobre gemelos que habían sido separados de bebés y sin embargo eran idénticos de adultos, y otros que habían vivido juntos todo el tiempo y sin embargo eran bastante diferentes. La conclusión del artículo era que el desarrollo de los individuos, y por lo tanto el parecido o diferencia entre los gemelos, dependía de la genética, el entorno y el azar.

De manera similar, cuando pensamos en por qué estamos dónde estamos, por qué somos las personas que actualmente somos con los vicios y virtudes que cargamos, con la pareja que tenemos, con los amigos que hemos hecho a lo largo de la vida, con todo eso que nos configura como personas, de nuevo veo tres elementos: destino, azar y decisiones.

Y creo que una mezcla de estos tres elementos fue lo que me llevó a conocer a Andrea Zalles. Andrea nació en La Paz, Bolivia y con un poco por fortuna, pero sobre todo por tomar una de las decisiones más importantes en la vida, vino a estudiar la carrera de Diseño Industrial a la ciudad de Querétaro en México. Después se fue a estudiar una Maestría en Innovación y Emprendimiento en Barcelona España y cuando viajó al viejo continente, ya llevaba la inquietud de escribir un libro; la historia que quería contar era la de su tía abuela Doris. Así surgió Una historia entre batallas.

Una historia entre batallas narra la vida de Doris Sorta Gokesh quien nació en Hungría justo después de la Primera Guerra Mundial. Doris era hija de padre húngaro y de madre austriaca y vivió una infancia dura, en el tiempo en que el Tratado de Versalles apretaba el cuello a los alemanes y al imperio austro-húngaro que había sido su aliado en una guerra perdida. La pobreza y el abandono del padre hizo que la familia de Doris se mudara a España, para tener una mejor vida que en Viena. Sin embargo, estalló la Guerra Civil Española y las ilusiones de una vida tranquila se desvanecieron. Años después, Doris vivió en Wassy, que parecía un buen lugar para establecerse; pero un nuevo ajetreo de proporciones mundiales se cernió sobre el pequeño poblado francés: las tropas nazis se expandieron por toda Europa, incluida Francia. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Doris estaba casada con un Ingeniero en Minas que la llevó primero a Perú y después a Bolivia por una mejor oferta laboral. Ya en tierras andinas, Doris fue testigo de la Revolución Boliviana.

Parecería que Doris siempre estaba en el peor lugar, en el peor momento. Fueron su fortaleza y sus ganas de salir adelante, las que le ayudaron a sortear todas las vicisitudes de la vida, aunque ella solía repetir que “por algo suceden las cosas”.

Decidí invitar a Andrea para hablar de su libro en el podcast 3C Libros, un proyecto en sí mismo lleno de improbabilidad, pues unió en amistad a partir de los libros a tres ingenieros que gustan de leer y hablar sobre literatura. Andrea decidió aceptar la invitación y las circunstancias fueron llevando la conversación hacia temas como el destino y la vejez. Por cierto, uno de los capítulos de Una historia entre batallas describe la relación entre Andrea y su tía abuela Doris en el momento en que ella le contaba sus memorias. La descripción de la vejez de la tía Doris es conmovedora y dura, pero llena de satisfacciones después de haber tenido una vida tan imprevisible.

Al final, no sé si el destino ya tenía escrito que esta charla ocurriría; no sé si el azar vuelva a hacer que los caminos se entrecrucen; lo que sé es que decidí escribir sobre esta bella experiencia, que ojalá sea el inicio de una larga amistad.

Ciencia ficción a la argentina

La ciudad ausente (Novela gráfica) (Spanish Edition): de Santis ...

La ciudad ausente

Ricardo Piglia

Ilustraciones: Luis Scafati

Novela gráfica

Libros del Zorro Rojo, España, 2008

La ciudad ausente es una novela distópica del escritor argentino Ricardo Piglia; aunque algunos dicen que es una novela policial emparentada con la ciencia ficción.

La historia se ubica en la ciudad de Buenos Aires que se encuentra reprimida por el Estado. Aquí parecería que más que distópica es una novela histórica, sin embargo el ingrediente de ciencia ficción se lo da la existencia de una máquina de narrar autónoma que comienza a provocar ciertas confusiones al mezclar sus propias historias con las historias oficiales, dictadas por el Estado. 

El protagonista, Junior, es un reportero que trabaja en el diario El Mundo, junto con Emilio Renzi -el de los famosos Diarios de Renzi-. Junior hace un viaje por la ciudad de la furia, guiado por misteriosas llamadas telefónicas, que lo llevan a través de los relatos de la máquina, de las narraciones oficiales y de la memoria de los de los involucrados, en la búsqueda de esta máquina de narrar.

La máquina fue construida por un ingeniero húngaro -posiblemente ruso o alemán o de cualquier otro país de Europa del este-, y diseñada por Macedonio Fernández, el escritor argentino.

Finalmente descubre que la máquina de narrar se encuentra en una isla ubicada en un brazo del río Paraná y poblada de ingleses, irlandeses, rusos y gente que ha llegado de todas partes, perseguidos y exiliados políticos. En esta isla se venera como un libro sagrado al Finnegans Wake de James Joyce.

La ciudad ausente es, como dice en el prólogo Pablo de Santis, una novela  de ciencia ficción a la argentina, sin naves espaciales ni alienígenas.

Esta obra de Ricardo Piglia, está plagada de referentes literarios, pero hace un homenaje a dos libros principalmente:

  • Museo de la novela de la eterna de Macedonio Fernández, que es calificada como una antinovela. Un libro que está escrita de forma no lineal, con discusiones y autorreflexiones a diferentes niveles, que tiene más de 50 prólogos escritos por el mismo autor, antes del texto principal de la historia. Este libro lo empezó a escribir en 1925 y lo trabajó hasta el día de su muerte en 1952 (27 años de labor incansable) y se publicó hasta 1967.
  • El segundo libro al que hace homenaje, es el Finnegans Wake de James Joyce, que los expertos lo consideran el libro más complejo de la literatura inglesa –El Ulises es cosa de niños, dicen–. La dificultad de la obra radica en que Joyce la concibió como una obra esférica, en la que cada elemento es principio y fin del conjunto. Además, utiliza juegos de palabras mezclando el inglés con otros idiomas; hace uso del monólogo interior, de las asociaciones libres; no tiene una trama convencional ni construcción de personajes; en fin, es un libro difícil de asimilar y poco leído por el público en general. Joyce 17 años en escribir este libro.

De igual manera, La ciudad ausente, fue un libro arduamente trabajado; Piglia comenzó a escribirlo en 1982 y lo publicó hasta 1992.

La versión de novela gráfica, publicada en 2001, incluye las ilustraciones de Luis Scafati, las cuales la acercan más al film noir y la convierten en una verdadera obra de arte.

Las ciudades ausentes puede leerse como un entretenido thriller que nos ayudará a pasar un buen rato, o como la puerta de entrada a una literatura mucho más compleja.

Hoy es jueves… y es momento de acabar con la violencia

Hoy es jueves… y es momento de acabar con la violencia intrafamiliar

La Vida Empieza A Las Tres ;Hoy Es Jueves ; La Feria, O, De Noche Vienes

La vida comienza a las tres… / Hoy es jueves… / La feria o De noche vienes

Elena Garro

Ediciones Castillo, México, 1997.

Hoy es jueves… es un cuento de aproximadamente 50 páginas de una corteza dura, difícil de penetrar: durante las primeras 5 páginas aproximadamente, es complicado entender cuál es la relación entre los personajes; pero una vez dentro, la recompensa es grande.

Lucy, la protagonista, vive un infierno familiar. Es maltratada y humillada por Adrián, su esposo, por Beatriz, su suegra, y por Pedro, el nuevo esposo de su suegra. El único oasis en su hogar, es Pablito, su hijo. Todos los días vive una batalla para mantener la autoestima, dentro de esa familia tóxica.

Un día Pedro dice que ve flaca a Lucy, que le hacen falta unas vacaciones y que él la llevará a Veracruz. Adrián y Beatriz asienten con complicidad y la opinión de la propia Lucy poco importa. A pesar de la resistencia de Lucy, comienzan los preparativos para que ella, su hijo, y su suegro pasen dos semanas en el puerto. Acceden a que también vaya Estela, la hermana menor de Lucy. Así comienza una pesadilla que aleja a Lucy de otra pesadilla igualmente ominosa.

Estela no tiene idea del infierno que vive su hermana desde que se casó con Adrián. Desde la misma noche de bodas en la que comenzó la violencia. Y ahora ella también será víctima de uno de los verdugos. Desde la primera noche en un hotel de mala muerte, comienza a percibir el miedo de su hermana y lo comparte cuando Pedro utiliza palabras obscenas y amenzas contra Lucy.

Durante el relato siempre flota la duda de ¿por qué Lucy no pide ayuda? ¿por qué no huye del maltrato y las humillaciones? Y ante la pregunta expresa de su hermana ella contesta: “No, nadie escucha las llamadas de auxilio, por eso los criminales actúan con toda impunidad.”

Pedro es el verdugo, pero las mentes detrás del castigo son madre e hijo, Adrián y Beatriz que mantienen una extraña relación edípica. De hecho, Beatriz se casó con Pedro, como venganza después de que Adrián se casó con Lucy.

“Y lo peor de todo era que no podía escapar de aquella pareja mitológica formada por Adrián y Beatriz. Era un monstruo de dos cabezas, exactamente iguales, con cuerpos aparentemente distintos y dotados de los mismos deseos, sensaciones apetitos y ambiciones.”

Elena Garro, plantea en este relato todos los síntomas por los que pasa una persona víctima de la violencia intrafamiliar: El grito de angustia al que nadie acude; el temor de que no le crean; el arrepentimiento por haber entrado en ese torbellino sin fin; el sentimiento de culpa; la vergüenza; la baja autoestima y hasta la idea del suicidio como única escapatoria.

  • “El mundo es peligroso, les repetía su madre, que deseaba que no salieran nunca de su casa. ¿Por qué se habría casado?”
  • Lucy y Estela recordaron a Pedro. ¿Qué habría hecho al descubrir que se habían ido temprano? Sintieron miedo y trataron de no recordar la escena nocturna a la que un pudor invencible las obligaba a replegarse en las profundidades de su memoria.”
  • “Ella se empeñó en guardar silencio. No podía confesar aquella última humillación: no tener dinero para pagar el hotel, comprar los billetes de tren y la agresión del hotelero. […] Adrián es tan brutal que nadie puede creerme.”
  • “Su amor por el mar era correspondido y las olas no estaban dispuestas a matarla.”

La violencia está presente en todo el relato pero escondiendo siempre la parte más cruda. De manera explícita están los insultos, las humillaciones verbales, las palabras soeces, pero la violencia física se calla. El lector sabe que lo peor se mantiene oculto como por un pudor narrativo, pero está.

En la playa Lucy y Estela conocen a dos soldados norteamericanos que son un remanso ante la situación en la que se encuentran. Sin embargo, no piden ayuda. Ellos de cualquier manera lo perciben y hasta son testigos de una escena en la que corroboran sus sospechas, las chicas viven una situación muy adversa. Ofrecen ayuda que no es aceptada. Son extranjeros en este extraño país en el que parece que todo ocurre como una fatalidad imposible de eludir:

” – Es inútil, están perdidas… es inútil… – afirmó Corbett.

 – Sé lo que quieres decir, pero no Estela – respondió Ted.

 Corbett lo miró piadoso.

 – ¡Las dos!… Lucy se equivocó y su hermana compartirá el error… terminarán muy mal- aseguró Corbett con la seguridad de alguien que ve desde la playa que se ahoga mar adentro y calcula que por más esfuerzos que haga no tendrá tiempo de llegar a salvarlo.”

La nota esperanzadora del relato no está en la descripción de la violencia, sino en la denuncia que se hace contra los perpetradores, contra sus cómplices y contra quienes deberían actuar y no hacen nada. Ese es el llamado a todos los lectores, que no seamos parte de esa círculo de violencia, que denunciemos y así rompamos ese lastre que cargamos desde épocas inmemorables.

Murakami, mujeres y jazz

Terminó abril, y también la edición de la segunda parte de nuestro podcast sobre Murakami. Acompáñennos en esta plática con Diana Barbosa, sobre las mujeres de en las novelas de Murakami, y la música que está en el ritmo de cada novela. Escucharán también nuestras recomendaciones del mes, y sobre todo oíran nuestra súplica: comenten!! ¿Qué les gustaría oír?
Compartanlo y disfrutenlo.

Ninguna mentira dura para siempre

Javier Cercas
El impostor
España, Literatura Random House, 2014

“Puedes engañar a todo el mundo por algún tiempo, o puedes engañar a algunas personas siempre, pero no puedes engañar a todas las personas siempre”. Esta frase que se le atribuye al gran Abraham Lincoln parece irrefutable. Sin embargo, un catalán estuvo a punto de desmentirla.

El impostor, de Javier Cercas, es un libro que nos cuenta la historia de Enric Marco, un catalán que logró engañar a toda una nación por muchos años.

En primer lugar se hizo pasar por un obrero sindicalizado que había sido opositor del franquismo durante la Guerra Civil española, su gran labia y carisma lo catapultaron primero a ocupar el cargo de Secretario de la Federación Catalana de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y posteriormente como Secretario General de la CNT. Debido a disputas internas, la CNT perdió el poder político que todo mundo creía que tendría después de la muerte de Franco, y Enric Marco fue expulsado de la Confederación de Trabajadores porque nadie conocía a ciencia cierta nada sobre su pasado. Ese engaño duró alrededor de 3 años en total.

El siguiente engaño de Enric Marco lo llevó a la vicepresidencia de la FAPAC (Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Cataluña), cargo que sustentó por más de una década, aun cuando sus hijas habían terminado la escuela varios años antes.

Y el último gran engaño de Enric Marco fue que se hizo pasar por un sobreviviente del campo de concentración de Flossenburg. Esta historia aderezada con unas cuantas anécdotas de heroísmo y la falsificación de algunos papeles, lo llevaron en 2003 a ser elegido presidente de la AMICAL de Mauthaussen (una asociación de sobrevivientes del holocausto, que habían estado en ese campo de concentración). Enric Marco no estuvo en ningún campo de concentración, fue un trabajador voluntario, como muchos otros españoles que bajo un acuerdo celebrado entre Franco y Hittler, daba empleos a españoles en Alemania.

Las imposturas de Marco ocurrieron a lo largo de tres décadas, hasta que en el 2005 se le desenmascaró. El historiador Benito Bermejo sacó a la luz la historia de Enric Marco, poco antes de que el Presidente Aznar diera un discurso en Mauthaussen, en memoria de los españoles que murieron durante el holocausto. A unos días, casi horas, de que Enric Marco estuviera compartiendo el escenario con el Presidente español, la farsa fue revelada.

Javier Cercas toma la historia sobre este gran artista del engaño y decide hacer un libro que no busca reivindicarlo ni hundirlo. Escribe una novela sin ficción, como él mismo la llama, que en realidad está lleno de ficciones: las múltiples vidas inventadas por el gran impostor.

En este relato, Cercas intercala las vivencias (reales e inventadas) de Enric Marco con el proceso creativo y la lucha interna que el propio Cercas sostuvo por mucho tiempo para decidirse a escribir dicha historia. Sus charlas con otros intelectuales que lo animaron a escribir el libro (Mario Vargas Llosa fue uno de los principales animadores), las entrevistas con historiadores que habían escrito sobre Marco, directores de cine que habían hecho un documental sobre él, y por supuesto, las entrevistas con el protagonista de este libro, que es una suerte de Alonso Quijano que tuvo que inventarse un personaje como El Quijote.

El impostor es un libro que por momentos pesa: pesa leer tantas páginas que no te revelarán ningún secreto sobre el protagonista que no se sepa de antemano al leer la contraportada; pesa escuchar una y otra vez las mismas anécdotas en boca de diferentes personas; pesa por la repetición hasta el cansancio de frases como “Marco, un rockstar, un champion de la verdad histórica o de la llamada verdad histórica”. Tiene también un gran peso porque es la confesión de un escritor que admite un cierto rechazo hacia su personaje en un inicio, una extraña compasión conforme va desenmarañando su historia y un inexplicable aprecio hacia el final del libro; y pesa, sobre todo, porque nos explica que “la ficción es un engaño en el que quien engaña es más honesto que quien no engaña y quien se deja engañar es más sabio que quien no se deja engañar”.

Este libro lo recomiendo para personas que ya tienen muy bien formado el hábito de la lectura, sobre todo aquellos que les gusta libros con relatos históricos (episodios de la post Guerra Civil española en específico). Tal vez se interese alguien que quiera aprender a darle forma a un escrito largo, que quiera comenzar a redondear un personaje o a tomar el toro de la escritura por los cuernos.

Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

Un libro de esos que realmente te dejan satisfecho, está dividido en tres partes.

La primera es el diario de un poeta diecisieteañero llamado García Madero contando su acontecer en un lapso de tiempo de un mes, las aventuras de un movimiento creado por un par de contrarevolucionarios culturales conocido como realvisceralismo, cuenta sus aventuras como parte de este grupo, el cual se dedica a criticar la cultura establecida e influenciada por el poder y el institucionalismo del México de finales de los sesentas principios de los setentas y a proponer una nueva forma de expresarse basada en ser una especie de artistas “subterráneos”, entre sus filas hay personajes de pose, homosexuales, intelectualoides y “valemadristas” aportando su granito de arena al movimiento.

La segunda parte es la travesía de unos detectives anónimos en busca de los dos personajes guías del movimiento antes mencionado, Arturo Belano y Ulises Lima, sólo se hace alusión a las respuestas dadas a los detectives por toda una colección de personajes que supuestamente los conocieron o se involucraron de alguna forma con alguno de ellos, esta travesía nos lleva desde el DF, Sonora hasta Europa y Africa en un periodo de tiempo que va desde los setentas hasta principios de los noventas, cada entrevistado bien podría dar tema para hacer su propia novela o cuento de forma separada, todos ellos forman su propio miniuniverso que nos va dando idea de que tipo de personajes eran estos dos sujetos, entrañable la historia de Heimito o de los reporteros en Africa, de las chicas enamoradas de alguno de los dos, los mundos bajos en los que tuvieron que vivir sin rumbo fijo, errando y huyendo simplemente de un pasado que hasta ese momento el mismo lector desconoce y trata de indagar.

La tercera y última parte regresa al diario del poeta  García Madero, acompañando a Ulises y Arturo en busca de una mítica poeta llamda Cesarea Tinajero al norte del país, ellos en busca de la dichosa poeta, una prostituta huyendo de su padrote y el autor del diario son los cuatro personajes que se internan en los desiertos de Sonora uno huyendo, dos buscando y el cuarto por azar, hasta el calor del lugar se puede sentir en la forma en que Bolañó hace las descripciones y genera las situaciones en las que se ven envueltos todo registrado por el diario de este poeta, el final sólo lo puedo definir como real visceral totalmente y arroja algo de luz en el lector al respecto de las entrevistas de la segunda parte del libro.

Un ibro en el que todos somos detectives, los icógnitos entrevistadores cuyas preguntas no conocemos, Ulises Lima y Arturo Belano, el poeta García Madero, definitivamente un libro para ser colocado en mi lista de libros por releer. Una muestra del talento de Roberto Bolaño y su poder descriptivo así como de su poencial creativo ya que lo que más me impresionó fue la creación de tanto personaje y cada uno tan diferente y con tantas anécdotas que como ya lo mencioné anteriormente bien podria dar pauta a decenas de novelas más.

Un cluc que agoniza…

Era un tiempo en que la lectura unía a un grupo de personajes que gustaban precisamente de esta, cada uno definido por su gusto personal y en algunos casos acérrimo agresor de todo aquél genero que fuera diferente de aquellos contenidos en sus respectivos espacios muestrales literarios – absténgome de cuantificarlos –

Solían entablar largas tertulias en las que se catalogaban estilos, se defendían autores, se atacaban países, se estereotipaba y desestereotipaba lo mismo lectores que autores; el tiempo pasó y cada personaje del grupo fue abriéndose a conocer otros géneros a aceptar otras lecturas que de haberse quedado fieles a sus respectivos universos particulares quizá nunca se hubiera atrevido a leer, esto dio lugar a más sorpresas que desencantos, tal vez he filtrado el caso del que ahora escribe pero me atrevo a decir que no fui el único personaje sorprendido con los descubrimientos que dicha apertura trajo consigo.

Llegó el buen amigo espirituoso a agregar un poco de inspiración, los encuentros se volvieron más intensos, tanto en lo literario como en lo espiritual, lo que logró convertir al grupo en algo que bien podría caer en la definición de fraternidad y aunque el dios Baco se hacía presente en las tertulias el resultado solía ser algún ataque directo contra los gustos o géneros de alguno de los contertulios lo que calaba hasta detonar encarnizados debates generando alianzas y rupturas cual si se estuviera jugando a la guerra; en algunas de sus visitas hasta las condiciones sentó para el origen de algunos archivos de voz digitales conocidos como podcast, lamentablemente algunos quedaron perdidos por ineptitud atribuible al dueño de aquel disco duro indispuesto, otro se quedó atrapado dentro de un féretro blanco adornado con una otrora luminosa manzana y sólo uno sobrevivió y se pudo escuchar en algún blog perdido en el ciberespacio al que únicamente leían los que lo escribían (¿acaso existen blogs leídos por alguien más que su autor?).

El núcleo principal se vio fisurado por la partida de un personaje que convertido en corresponsal intentó seguir de forma virtual desde tierras lejanas, sin embargo no fue lo mismo y aunque los personajes restantes continuaron con las lecturas y los deseos de conocer más géneros, autores y personajes Baco dejó de ser aliado para convertirse en adversario y así tergiversar un poco la antigua esencia de las reuniones hasta el punto de degenerarlos en meros cotilleos donde la literatura, los autores, los lectores quedaron como meros aperitivos de terribles y crudas emisiones de lo que el personaje que escribe quiere llamar “diálogos unidireccionales” ya que se hablaba a bocajarro sin temor de ver hasta donde podía llegar a estrellarse la frase construida y sin siquiera esperar que fuera respondida, frases cargadas de todo menos de literatura, de más está decir que ya inmersos en dichos cotilleos los personajes se diluían perdiendo su otrora verdor.

No niego que en tiempos distantes, en la era de la fraternidad del cluc, también hubo zancadillas atribuibles a los grados ingeridos, hubo aficiones por los piececitos, hubo cachetadas, hubo lágrimas, encuentros a destiempo, pero no recuerdo que la literatura fuera el pretexto para cotillear y beber, aquellos personajes bebían literatura acompañada de vino y cotilleaban después de quedar ahítos de ambos.

El personaje que ahora escribe, adoptó para con las nostalgias una técnica que los cronopios usaban con sus recuerdos, dejarlas corriendo libres por la casa entre alegres gritos para de cuando en cuando acariciarlas con suavidad y pedirles que no se vayan a lastimar y me parece que ha habido un aumento en la bulla, tal vez una nueva nostalgia se ha colado en casa.

Porque en los tiempos distantes,
hubo ranas que eran verdes,
monitos de antenas verdes,
lectores de rabos verdes,
marcianas que eran verdes,
y también charlas landaverdes.

Los 5 de Ragnarök

Los 5 libros del 2009

Un año con pocas sorpresas aunque leí nuevos autores no fueron de los que dejan huella, este año fue en definitiva para los viejos conocidos, comenzamos con los que no lograron estar entre mis 5 del año pero que si merecen ser reconocidos como de lo mejor del año, Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra I Fabra y Las mujeres de Poe de E. A. Poe, aunque ambos dirigidos al público infantil/juvenil me dejaron un grato gusto, uno por la historia en la que Franz Kafka se convierte en el cartero de la muñeca perdida de una niña desconocida y que según está basado en un hecho real, aunque no comprobado, el segundo por las ilustraciones tan bien logradas para algunos de los ya famosos relatos de Edgar alan Poe, principalmente aquellos en los que la protagonista es una chica. El lector de Bernhard Schlink y Pulp de Bukowski el primero fue autor nuevo y de buena narrativa el segundo ya un viejo conocido con su peculiar estilo crudo y simple; por último antes de entrar con la lista de favoritos personales de este año está Bill Watterson y su Calvin & Hobbes con Something Under The Bed is Drooling, definitivamente algo en el sentido del humor de este niño y su inseparable tigre me tiene fascinado y no me canso de leerlo y seguir buscando más libros cada que se da la oportunidad.

La lista final queda de la siguiente manera:
Trilogía de Nueva York de Paul Auster (EEUU 1985-1987). Realmente bueno, 3 historias que logran atraparte, intrigarte, ir más allá, leer entre líneas, la primera novela Ciudad de cristal, es una reverencia a el Quijote, pues buscando ser una sátira de la novela de detectives es en sí misma una novela de detectives en donde el personaje principal escribe novelas de detectives y se convierte precisamente en un detective, interesante el desciframiento del personaja a través de los múltiples alter egos que toma Max Work alter ego de Dan Quinn pseudónimo de William Wilson quien se hace pasar por un tal detective llamado Paul Auster, (como el autor de esta novela precisamente) el cual aparece también como otro personaje que también es escritor y no detective, enredado ¿verdad? historias paralelas como la del origen del lenguaje único de dios, un debate sobre el origen de Don Quijote de la Mancha y quien fue en realidad su autor, ¿un árabe? 110% recomendable, no es de fácil lectura pero te hace pensar, repensar y repensar la historia.
La segunda novela de la trilogía es Fantasmas, volvemos al tema de los detectives, pero ahora en una forma cíclica, un detective al que le pagan por observar a un sujeto que al parecer lo único que hace es escribir sobre un detective que lo observa desde la ventana del edificio de enfrente, también recurre al uso de historias paralelas para dejarlo a uno repensando en cuál es el verdadero móvil de la historia.
La última no por eso menos buena, es La habitación cerrada, donde aparecen personajes de la primera novela, eso nos deja imaginandonos como podrían estar relacionados, si es que lo están, vuelve a aparecer un cuaderno rojo, pero ahora no hay detectives, aunque si la actividad de investigar sobre el paradero de un amigo de la infancia, lo cual se convierte en una obsesión, tema recurrente de las tres novelas, recomendables las tres en conjunto o si se prefiere ir leyéndolas poco a poco, recomiendo seguir el orden de la trilogía.

Lolita de Vladimir Nabokov (EEUU 1955). Un manejo del lenguaje excelso, no explícito sin embargo muy sugerente, es tarea del lector imaginar las escenas aunque no deja duda de lo que está sucediendo, tema transgresor si hablamos de la época en la que salió la novela y aún lo conserva ya que lo deja a uno pensando hasta donde es capaz el hombre de llegar con tal de satisfacer una pasión, hasta donde es una pasón capaz de transformarlo a uno, pasión y obsesión son el movil principal de la obra, Nabokov no añade tintes de enjuiciamiento, maneja un estilo muy neutral es el lector nuevamente el que no puede evitar tomar un papel de juez, ¿en realidad es justificable el comportamiento humbertiano? yo tengo mi respuesta, pero le toca a cada quien salir con la suya, de lo mejor que he leído en el año. Nota curiosa del autor al final comenta que asustó a más de un editor al momento de querer publicar incluso llegaron a sugerirle que cambiara al personaje de Lolita por un Lolito para que fuera más aceptable por el público, aún no entiendo del todo porque ese cambio de sexo del personaje, ¿sería más aceptable un pederasta con un niño que con una niña en la moral americana de los años 50?

No será la tierra de Jorge Volpi (México 2006). Un libro muy ambicioso, muchos temas entrelazados y muchas páginas por lo que necesitas estar muy concentrado y no dejar pausas muy largas entre cada lectura, el estilo Volpi de mezclar eventos reales y darles un toque de ficción al grado de que la realidad supere a esta última está presente. La trama nos va llevando a Estados Unidos, a la URSS, a Alemania del Este, a Africa, a México, a Israel, cada uno ambientado en algún evento social y cultural histórico, los personajes principales son mujeres emancipadas del siglo XX, una bióloga del regimen soviético, una economista del regimen imperialista y una genio de la informáica que como tal tiene ciertos destellos de demencia. La novela se desarrolla en el margen de unas 3 decadas de historia, un poco de stalinismo, un poco de guerra fría y un poco de la caída del bloque socialista, después se entreteje todo con un par de temas históricos como la carreara por descubrir el genoma humano y el negocio que eso podría traer para el capitalista mundo de la bolsa, no para la ciencia en sí, y algo de guerra fría, la carrera espacial, la generación de armas biológicas como el anthrax y algunas eventualidades como el caso de Chernóbil, la seducción del capitalismo en la nueva Rusia, una Rusia que puso en venta toda la infraestructura que alguna vez estuvo a cargo del estado y que ahora cualquiera con el poder de compra y los contactos adecuados puede adquirir logrando que el capitalismo entrara de lleno haciendo a unos cuantos inmensamente ricos y al resto inmensamente pobres de la noche a la mañana. Para rematar el libro se agregan un par de pasiones, la funcionaria del FMI que vive para ser la mujer que por perseguir el éxito se queda sin hijos y que tolera todas las infidelidades de su esposo con tal de mantener una imagen ante la sociedad, está la mujer científica que sacrifica a su propia hija con tal de apoyar al eminente marido ante todo y por último la genio de la informática que viene a ser el catalizador de la historia. No es la mejor historia de Volpi que he leído pero no deja de ser recomendable el libro, no será la tierra valió sus poco más de 500 páginas de lectura.

El extranjero de Albert Camus (Francia-Argelia 1942). Gran libro sobre el existencialismo, el personaje es de esos que logran dejar huella, imperturbable, sin sentido de bondad ni de maldad, sin creencias religiosas, apegado a su modo de ver las cosas, sin embargo las personas a su alrededor juzgan como siempre, colocando los hechos de acuerdo a su propio concepto de moralidad, remembranza del proceso de kafka pero en un contexto muy diferente, aunque al final no se dice cual es el veredicto, por la forma de la narración se da a entender que es el personaje principal quien narra. Es de resaltar que yo soy fan de The Cure y la legendaria rola de “Killing an Arab” fue inspirada en lo que Robert Smith considero el punto de inflexión de la obra de Camus, ahora los versos de esa gran rola (no puedo negar que bailé slam a ritmo de ella) toman otro contexto:
“Staring at the sea
Staring at the sand
Staring at myself
Reflected in the eyes
Of the dead man on the beach

I’m alive
I’m dead
I’m the stranger
Killing an arab”

Yo Lucifer de Glen Duncan (Inglaterra 2002). La idea es algo trillada, el diablo, satanás, lucifer, viene a la tierra a visitarnos, la trama dice que le dan una oportunidad de regresar al paraíso siempre y cuando pueda arreglarselas para no hacer nada malo mientras le prestan un cuerpo mortal, el de un escritor fracasado y pusilánime llamado Gunn Declan (Sí, anagrama de Glen Duncan, el autor), resulta interesante la historia sobre la creación de Adán después de Eva, que ambos vivían ya en el paraíso pero no sabían el uno del otro, la rebelión iniciada por Lucifer, todo esto narrado por el mismísimo Luci, incluso se avienta la puntada de hacer un guión de película (en la novela Luci y con la novela Glen ja), al final resulta ser que Luci se acostumbra a las líneas de coca, a las bebidas alcoholicas al sexo desenfrenado, a los cigarros silk cut, es imposible no pensar en Al Pacino en el abogado del diablo cuando le ponemos un tono ácido a cada frase y soliloquio de este Satanás encarnado, el final aunque no predecible a cada lector le corresponde calificarlo, ¿resulta que se encontró más a gusto en el cuerpo de un hombre que en el cuerpo celestial? por un momento se vuelve un poco plana la trama y un tanto lenta pero al final se compone con la visita de Rafael, una especie de “amigo” de Luci que no lo siguió en su destierro pero que ahora se le quiere volver a acercar en su faceta de humano. Lo que no me agradó del libro es que parece ser que hoy en día todos los autores aspiran a ver sus libros en la pantalla grande y los piensan así, para que se manden a Hollywood, quizá se pudo explotar un poco más el libro pero al final tenía que tener lo necesario para que fuera fácil la transformación al celuloide.