El poder hipnótico del mar

Océano mar - Baricco, Alessandro - 978-84-339-6749-7 - Editorial Anagrama

Océano mar

Alessandro Baricco

Anagrama, México, 2016.

El mar tiene un poder hipnótico, igual o más poderoso que el fuego. A la orilla del mar o en su interior han surgido tantas historias como alrededor del fuego. Agua y llamas secuestran nuestras miradas mientras nos revelan leyendas fantásticas.

Además, a diferencia del fuego, al que hay que alimentar para evitar que se extinga, el mar es perpetuo.  Su vaivén infinito nos arroja vestigios del pasado, residuos del presente y esperanza del futuro. Todo converge en el mar.

Tenía que ser una posada frente al mar, el lugar donde podían coincidir personajes tan distintos: una mujer bellísima a la que su esposo la envía lejos de su hogar con tal de separarla de su amante; un pintor que diariamente intenta pintar el océano y no lo logra por no encontrarle los ojos; un profesor que entre otras tareas imposibles, decide medir en dónde termina exactamente el mar; una chica que padece una rara enfermedad y que viaja al lado de un cura locuaz y ojo alegre.

La Posada Almayer es atendida por niños de costumbres extrañas: un niño que pasa el día entero sentado en el alféizar de la ventana de un cuarto que da a un acantilado y que puede saltar hacia ambos lados; un pequeño que le ayuda al pintor a localizar barcos en el horizonte para que puedan simular los ojos del océano; otro que le ayuda iniciar los sueños a uno de los huéspedes.

Pero quizá, la costumbre más extraña de los niños de la Posada Almayer sea la de salir a bailar a la playa, con lámparas, durante las noches de tormenta, para descontrolar a los barcos y que se estrellen contra los acantilados… después de todo, hay muchas islas que sobreviven gracias a los naufragios.

Todo eso ocurre en Océano mar, la novela del escritor italiano Alessandro Baricco publicada por primera vez en 1993 y que yo apenas descubrí a finales del 2020.

Aquí debo señalar que hasta ahora he leído 3 libros del autor y que ninguno me ha dejado imperturbable: o los amo o los padezco. Primero leí Seda (1996) y lo amé rotundamente; luego City (1999) y me costó trabajo llegar al final de sus páginas; Océano mar, es el tercer y me volvió a encantar. Su estilo nunca es el mismo. Como el agua del mar que nunca es la misma cuando nos moja los pies. O quizás somos nosotros los que cambiamos constantemente, y en cada libro que leemos somos distintos.

Además de estos personajes alucinantes que habitan en Oceáno mar, encontré una historia sobre una fragata francesa que encalló a varios kilómetros de costas africanas y que, al ser insuficientes las lanchas salvavidas, varios hombres y una mujer, tuvieron que subir a una balsa improvisada en la que padecieron horrores durante los días que estuvieron a la deriva.

La manera en que Baricco enlaza las historias es magistral, y nos lleva a través de una gama de emociones a las que es mejor no oponer resistencia, dejarse llevar como balsa a la deriva en medio del mar.  Si están dispuestos a iniciar esta aventura, prepárense para ir de la ironía a la melancolía, de la reflexión al embeleso en unas cuantas páginas. Uno de los mejores libros que leí el año pasado y lo recomiendo enormemente.

Aquí una de mis frases favoritas:

“He visto naves espléndidas luchando contra tormentas feroces, y he visto algunas de ellas rendirse y desaparecer entre las olas altas como castillos. Era como un duelo. Bellísimo. Pero la Alliance no ha podido combatir. Un final silencioso. Con un inmenso mar casi plano a su alrededor. El enemigo lo tenía dentro, no delante. Y toda su fuerza no valía contra un enemigo así. He visto muchas vidas naufragar de esa manera absurda. Pero naves, nunca.”

Pigtopia: la utopía que termina con un nudo en la garganta

Fiction Book Review: Pigtopia by Kitty Fitzgerald, Author ,  Miramax/Hyperion $22.95 (247p) ISBN 978-1-4013-5251-6

Pigtopia

Kitty Fitzgerald

Literatura Mondadori, México, 2006.

Pocos libros me han dejado un nudo en la garganta al terminarlos. Pigtopia de Kitty Fitzgerald ha sido uno de ellos.

Hace poco mi esposa y yo decidimos hacer una lectura compartida y en voz alta. Y fue difícil seleccionar cuál libro podría servir para este experimento literario en pareja. No queríamos que fuera poesía, ni cuento, ni ensayo, con lo cual acotamos bastante el universo muestral. Queríamos leer una novela.

Tenía que ser una que se pudiera leer sin prisa, que no tuviera formas narrativas ni tramas complicadas, que no fuera tan larga para que no se extendiera por siempre su lectura, pues los tiempos de ambos no siempre se conjuntan. Así, nos quedamos con una tercia de finalistas: Final feliz de Isaac Rosa, Expiación de Ian McEwan y un libro con un cerdito en la portada de Kitty Fitzgerald. Nos decidimos por el tercero porque estaba narrado a dos voces: la de Jack Plum y la de Holly Lock.

Jack es un niño-adulto aislado que tiene una deformidad de nacimiento (por esa deformidad él se autonombra Niñocerdo); vive con su madre alcohólica quien, al igual que el resto de la sociedad, lo maltrata. Holly es una adolescente introvertida que no encaja mucho con los jóvenes de su edad. El único remanso para Jack es la compañía de sus cerdos que mantiene escondidos y a salvo de la vista de sus vecinos en un lugar construido por él y que denomina el palacio de los cerdos. Holly corre con más suerte pues tiene una buena relación con su madre y tiene una amiga que la busca, pero que a veces le cuesta trabajo soportar. Después de pensarlo mucho Jack se atreve a hablar con Holly, le muestra su palacio de los cerdos, y se hacen muy buenos amigos.

Hasta ese punto la novela parecería una historia rosa, ideal para niños y adolescentes a quienes se les quiere fomentar el hábito de la lectura. Pero las cosas se complican para Jack y Holly y la historia comienza a llenarse de nubarrones. No quiero contar demasiado de la historia para no spoilear, pero a mitad del libro hay muerte, violencia y la sensación de que algo peor está aún por ocurrir.

No digo que la novela no sea apta para adolescentes -para niños de plano creo que no lo es-, pero creo que por lo impactante de la narración, se le debe recomendar a quienes ya sean lectores ávidos, y que estén acostumbrados a historias fuertes.

La soledad y el abandono están muy presentes en Pigtopia, pero además nos expone otras formas de violencia a la que pueden estar sujetos los adolescentes en este mundo tan imperfecto. La utopía creada por Jack para sus cerdos es destruida por aquellos que no permiten ver un poco de felicidad en los demás y ni siquiera Holly es capaz de detener la catástrofe. Cómo siempre, “el lobo es el lobo del hombre”.

Debo confesar que este libro llegó a nuestra biblioteca por un error mío, lo compré pensando que Kitty era la hermana de Francis Scott Fitzgerald, el autor de El gran Gatsby. Después supe que la hermana de Francis Scott se llama Penelope. Sin embargo, doy gracias a mi ignorancia y a esa dosis de azar que puso enfrente de mí la novela de Kitty Fitzgerald, que terminó encantándome.

Y otra confesión final acerca de la lectura de este libro: mi esposa que leyó el último capítulo, también terminó con el nudo en la garganta y lágrimas en los ojos. Sin duda, Pigtopia será un libro que recordaré siempre.