A que le tiras…?

Sí, he sido sentenciado, encasillado e incluso marcado como un ávido lector de temas relacionados a la historia de México. No me molesta, aunque tampoco lo busqué. Creo que tiene mérito al menos de ser una afición (obsesión de acuerdo a algunas opiniones) auténtica, con cierta explicación si valiera la pena un psicoanálisis al respecto.

También he sido cuestionado al respecto por contertulios, amistades, familia, y después, mucho tiempo después, mi alter consciente. ¿Qué buscas en todas esas lecturas? ¿Por qué, a pesar de escuchar acerca de autores, países, temas, obras clásicas, siempre encuentras una coartada para relacionar los temas a tu misma lectura?

No quise remontarme a una infancia llena de historias familiares, sería llenar mis respuestas de lugares comunes; finalmente, las razones por las que leí lo que leí en mi infancia y adolescencia no son (espero) las mismas por las que lo hago ahora. Si bien es cierto que mi iniciación literaria se dio con “Al filo del Agua” y una excelente “Antología del cuento hispanoamericano” de Seymour Menton (un delicioso buffet de obras icónicas de ahora entrañabilisimos autores), no considero este primer paso como determinante en mi encasillamiento literario.

La siguiente premisa que me ayudó a delimitar este análisis fue el contexto de este ejercicio obsesivo de lectura. Es decir, fuera de los dictámenes semi dictatoriales del Club de Lectura y Cata, existen lecturas satélites. Si bien es cierto que nos hemos ganado miradas de desprecio por no leer “Manual de la perfecta cabrona” o TVNotas (yo creo que el Club debería renombrarse como “Club de Análisis Literario {y cata}” porque, en sentido estricto, hasta el Libro Vaquero es “lectura”; pero ese es tema de otro blog), sí existen lecturas no relacionadas con el tema del mes, las cuales también pueden marcar tendencias. En mi caso, las columnas, editoriales y blogs con temas de política y economía rellenan el tiempo entre narraciones de guerras de reforma e invasiones. ¿Entonces, que estás buscando?

Sin el afán de ahorrar palabras, sino por que simplemente la expresión contiene todo el sentido de mi conclusión, encontré que lo que busco es: ¿En que momento valió madre la convivencia social en este país? Y de ahí, mil formas de expresarlo desde diversos frentes: ¿por qué en otras culturas hay mas respeto por el prójimo? ¿por qué solo en mi amado país se vive y se sobrevive en base a la experiencia? ¿por qué la corrupción tan rampante? ¿de ahí la impunidad y el miedo a destacar? ¿de ahí el miedo al éxito mas que al fracaso? ¿cómo conviven tan amablemente el valemadrismo, el guadalupanismo, y (POR DIOS!) el malinchismo en una sola sociedad?

Tengo miles de hipótesis, muchas razones para encontrar el origen, pero cada vez que me adentro en analizar estos momentos, me doy cuenta que son solo signos más visibles del mismo mal, lo que me lleva a seguir indagando, seguir leyendo, seguir escuchando y viendo, no siempre hacia el pasado, he de confesar… Tal vez solo sea un comportamiento humano fundamental en una sociedad que esta en la adolescencia… tal vez tengo que leer historia de otros países, otras sociedades, para contrastar… No, no he encontrado esta respuesta, quizá no existe, pero la búsqueda ha sido divertida.

A tercera vista

Definitivamente, no fue la primera vez que la vi, cuando empecé a interesarme en ella. Y no se debió a que fuera fea ni nada por el estilo. Simplemente no era esa belleza llamativa, convencional, que estamos acostumbrados a ver en los medios. Había que prestarle atención para notar que era una guapura. No necesitaba una gota de maquillaje, para lucir esos hermosos ojos color marrón, en cuya mirada me perdí más de una vez. Su piel suave y blanca lograba despertar en mí un deseo enorme de al menos rozarla suavemente. Esos labios delgados que escondían la sonrisa más hermosa que he visto, una nariz finita y una larga cabellera rubia completaban la imagen que aún recuerdo de esa hermosa muchacha. Pero no fue la primera vez que la vi, cuando empecé a interesarme en ella.

Por aquellos días, me acababa de unir a la estudiantina de la parroquia. Llevaba un año aprendiendo a tocar la guitarra, y fue la primera oportunidad que tuve de tocar no solo para mí. Llegué al primer ensayo, que solían tener los sábados a las seis de la tarde, y noté que había solo seis personas además de mí. Jorge, que era el director de la estudiantina, me dio la bienvenida y me presentó con el resto de los integrantes. Me dijo que faltaban unas personas más, que habían faltado al ensayo de ese día por que estudiaban en la misma prepa y tenían un evento esa tarde. Luego me pidió que les mostrara un poco como tocaba la guitarra, con la intención de saber si me iba a tener que enseñar a tocar también, o solo necesitaría aprender las canciones. No lo hice tan mal, y así me integré a la estudiantina de la parroquia. Yo ya había escuchado antes los cantos que solían interpretar en las celebraciones dominicales, así que no tuve muchos problemas para agarrarle la onda al asunto. Terminó el ensayo y Jorge nos citó al día siguiente media hora antes de la misa, con la finalidad de afinar los últimos detalles y hacer algo de “calistenia vocal”, como él lo llamaba.

Al día siguiente, llegué al templo con mi guitarra faltando aún cinco minutos para la hora convenida y me senté en una de las bancas del atrio. Estaba ansioso ya que iba a ser mi primera experiencia musical con público. El sacristán salió a tocar la primera llamada, y cuando la campana dejó de sonar, vi que llegó una muchacha cargando una guitarra. Esa fue la primera vez que la vi. Llevaba su cabello amarrado en una cola de caballo y usaba lentes. Se acercó a mí y me dijo

–  Tú debes ser el chavo nuevo… Jorge nos dijo que ayer ibas a asistir a tu primer ensayo, pero yo no pude ir. Soy Margarita… pero puedes decirme Maggy

–   Hola, soy Carlos, mucho gusto…

–  ¿Ya te aprendiste las canciones?

–  En eso ando… espero no hacerlo tan mal hoy.

En eso llegaron Jorge y otros seis jóvenes, integrantes también de la estudiantina, y empezamos a ensayar.

Al terminar la misa Maggy se me acercó y me dijo:

–  ¡Hey! no lo haces tan mal. De hecho tocas bien… Nos vemos el sábado.

Pero no fue entonces cuando me empecé a interesar en ella.

Me gustó bastante el ambiente que había durante los ensayos. Éramos puros jóvenes en el último año de prepa, y algunos en el primero o segundo de la universidad. Jorge era solo un poco mayor, así que todos estábamos en la misma sintonía. Maggy y yo tuvimos algo especial desde el principio. Ella era la única chica que tocaba la guitarra y solíamos quedarnos después de los ensayos a tocar algo de música no religiosa. Compartíamos un gusto musical diferente al del resto de los compañeros de la estudiantina, por lo cual solían dejarnos solos cuando empezábamos con “nuestras canciones”. Ambos disfrutábamos de la música pop de aquellos días, pero teníamos una extraña pasión por la música autóctona, andina, mexicana y regional. Nos juntábamos entre semana a escuchar cassettes de Los Kjarkas, Los Calchakis, Los Folkloristas, Sanampay, etc. y, juntos, lográbamos sacar los acordes de nuestras canciones favoritas.

Ya me había dado cuenta lo bonita que era, aquella ocasión que me invitó a que la acompañara a una disco de su prepa. Ese día, no se hizo su acostumbrada cola de caballo y se soltó el cabello. También dejó sus lentes, según dijo, por que era más cómodo bailar sin ellos, y por primera vez contemplé sus ojos. Ella nunca se sintió cómoda con maquillaje, así que solo se rizó las pestañas y se pinto los labios. Ya en ese entonces nos habíamos hecho buenos amigos, así que sin pensarlo le dije: -¡Orale! ¡Que guapa te ves!

Fue algunas semanas después, durante una de esas tertulias muy nuestras, mientras ella me explicaba como le gustaba la armonía de voces y las metáforas de la Vídala de la copla interpretada por el grupo Sanampay, que empecé a interesarme en ella. Noté algo en su mirada que no había notado antes, y que no supe definir que era. ¡Y su sonrisa! ¡Ese tipo de sonrisa que sabes que te puede desarmar instantáneamente! De pronto dejé de escuchar lo que decía y me concentré en su expresión, el movimiento de sus manos, de sus labios… y sus ojos mirándome fijamente…

-¿Qué? –  me dijo

Nada… es que… ehm… este… no, nada, me quedé pensando en lo que dices…

Después de ese día, no creo haber sido capaz de disimular lo que sentía. El recuerdo de sus ojos mirándome mientras sonreía pícaramente, me hacía estremecer. En poco tiempo se había convertido en mi mejor amiga, y ahora estaba enamorado de ella. Pero no sabía si ella sentía lo mismo por mí y eso me causaba una tortura inmensa. Si ella no sentía lo mismo por mí, podía perder lo que teníamos, y eso era algo que me llenaba de pánico y por eso no me animaba a decirle nada.

Debido a mi miedo nuestra amistad se había tornado un poco distante. Nuestras tertulias eran cada vez menos frecuentes, y en los ensayos de la estudiantina, solía agachar la vista apenadamente cuando ella descubría que yo la estaba mirando. Ella simplemente sonreía, pero llegó el momento en que necesitó una explicación de lo que sucedía.

– Andas extraño… – me dijo.

– A mi se me hace que te gusta Maggy… – dijo Hilda, una chica que estaba en la misma escuela que Maggy y que hacía poco tiempo que se había unido a la estudiantina.

¡No! ¿Cómo crees? – dije impulsivamente, como aquel niño que es sorprendido haciendo una avería, y quiere negarlo para evitar el castigo. Sentí ese extraño hormigueo en las orejas que solía experimentar cuando me avergonzaba en demasía.

Somos buenos amigos, nada más…

Noté la decepción en el rostro de Maggy, y la incredulidad en el de Hilda.

Si, ajá… dijo Hilda y se dieron la vuelta.

En ese momento creí perder todo. Me derrumbé y no atiné a seguirla cuando emprendió camino a su casa. Y me sentí desesperado. Pero después reaccione. Esa mirada de decepción, solo podía significar una cosa…

Al día siguiente, fui a su casa. Le entregué una margarita que corté del jardín de doña Estelita y le dije lo que sentía por ella. Me moría de los nervios y al parecer ella también. Me dijo que le daba miedo – ¿Y si no funciona? ¡No quiero perder tu amistad! Le dije que a mi me daba miedo eso también, pero que ya no había nada que perder, y mucho por ganar. Hablamos un buen rato. Al final me dijo que lo iba a pensar. Llegué a mi casa frustrado y con ideas pesimistas. –Ya la perdí- me dije.

Pasó el resto de la semana y llegó otra vez el sábado del ensayo. Un ensayo bastante raro. Normalmente, durante los tiempos muertos, nos acercábamos y platicábamos acerca de nuestro interés musical común, o le hacíamos bromas a los demás compañeros. Pero ese día, apenas nos saludamos. Cuando terminó el ensayo ya no pude resistir y me acerqué a ella.

–          ¿Podemos hablar?

–          Si, de hecho te quiero decir algo

Y me dio la mejor de las noticias de mi juventud. Me dijo que tenía mucho miedo de perder mi amistad, pero que alguien le había dicho que la mejor decisión que una mujer puede tomar, es casarse con su mejor amigo. ­– ¡No es que ya me quiera casar! – aclaró – pero creo de todos modos, ya nunca será igual. Y si no va a ser como antes, mejor intentar que sea mejor… Y lo fue.

Duramos poco tiempo. Terminamos la prepa y al estar en universidades diferentes, en ciudades diferentes, fue difícil continuar la relación, sobre todo por que fue en una época anterior al correo electrónico y los teléfonos celulares. Decidimos seguir cada quien por su lado y nos deseamos la mejor de las suertes. Nunca la volví a ver hasta ahora que, con la boga de las redes sociales en Internet, me encontré con su perfil y pude chatear con ella un ratito, diez años después. Acordamos salir a tomar un café y recordar viejos tiempos. Y después… quien sabe…

España campeón

Un poco tarde pero no podía dejar de pegar mi entrada de la final, la copa no fue para la nostalgia de la naranja mecánica, una tercera final y no pudieron hacerse con la copa, muy merecido que no se la llevaran ya que como vil pokemones evolucionaron de naranja mecánica en naranja marránica, el tema del juego se convirtió en una carnicería, semejante patada al pleno tórax y que los árbitros, en el nombre del espéctaculo se hicieran de la vista gorda fue realmente descepcionante, el resto del juego fue pan con lo mismo, barridas por detrás, patadas y cuanta marrullería pudieran usar, afortunadamente España no cayó en el juego sucio y siguió haciendo lo suyo, pasar, pasar y pasar con el eterno miedo de concretar sus mil toques con un gol, tuvimos que esperar hasta el tiempo extra para presenciar el gol de la victoria española, en su momento expresé mi deseo de que se coronaran los holandeses y después de verlos patear todo menos la pelota me pasé al lado de la furia no tan furia, definitivamente un mundial que me dejó con ganas de más. De aplaudirse que los holandeses felicitaran al nuevo campeón.

Y por el tercer y cuarto lugar tenemos el juegazo de Alemania y Uruguay que lamentablemente fue pago por evento y no pude verlo, aunque el resumen me hizo visualizar un juego como los que me esperaba de un mundial, con empates y desempates con la tensión de que cualquiera de los dos podía ganar de un momento a otro, Uruguay se fue con el cuarto lugar y con una muy buena fama de luchar hasta el último minuto de sus partidos, es una lastima que me haya perdido uno de los juegos más emocionantes de este Sudáfrica 2010.

Lo que me deja satisfecho es ver un campeón del mundo nuevo en la selecta lista de ahora ocho. A esperar algo mejor de Brasil 2014.

La final

Concuerdo contigo mi estimado Nivlac. Hay un cierto sabor nostálgico de ver un Holanda campeón. 3-Tres-3 veces ha llegado a la final, y hoy, siendo su tercera, no fue su vencida; más bien fue vencido. España alzó la copa, tal y como dice su himno : “que el campeón de Europa lo sea del mundo entero” (Fiel a la roja). Durante todo el partido, se vió un mejor juego de España; armando jugadas, haciendo toque, creando oportunidades pero sin concretar. Por su parte Holanda, se dedicó a esperar un descuido de la furia para ir al contragolpe; tuvo sus momento, sus tres jugadas que hubieran hecho justicia a un Holanda histórico, no con el equipo actual, sino con la herencia de los mundiales anteriores.

Creo que el buen juego fue premiado, a pesar de tener que esperar el segundo tiempo de compensación para ver el único gol, ver un nuevo país campeón bien vale la espera. Una jugada llevada desde el medio campo, con un mal rechazo de una mal parada defensa holandesa, cae a los pies de Iniesta en el área chica, y tira como el heroe español que logra poner a su país en la lista histórica de naciones ganadoras. La otra cara de la moneda, es el derrumbe holandés, intentaron regresar pero fue imposible marcar un solo gol. Si en 110 minutos no pudieron, 10 minutos más no harían gran diferencia.

Algo que si rescato del gran espíritu deportivo de Holanda, es la celebración que le hicieron al equipo español no bien recibieron la copa. Se formaron para recibir a los campeones entre aplausos y felicitaciones. Me quedó con una enseñanza de que el mundial es una justa deportiva, y como buen perdedor, reconocer al ganador no demerita el honor, sino al contrario, lo enaltece. Viva el nuevo Rey, Viva España! Regresará la copa en Brasil, y presenciaremos otro maracanazo; pero no a manos argentinas, sino mexicanas. Ya lo dijo la Capitán Torbellín, mientras no caiga ese artrero gol, todo es esperanza.

Semifinales

Bueno, auque ya pasó el juego por el tercer lugar  yo escribiré de las semifinales al fin que el público que me lee se reduce a máximo cuatro sujetos -incluído yo-  y esto es más un pequeño vicio que una aportación al enorme mundo informático acerca del mundial y muy probablemene me lean hasta el jueves o viernes.

España pudo frenar al juegazo que traían los alemanes, Alemania jugó al contragolpe pero España hizo lo que nunca le ha funcionado mundial tras mundial, tocar y tocar y tocar, bonito, de lo lindo, como si tocando se ganaran los juegos -son como lo cotrario al juego Italiano que es nada técnico, marrullero, pero con goles y son esos goles los que ganan juegos en el futbol- no niego que fue un juego espectáculo verlos jugar en equipo verlos pasar la bola con esa elegancia y o fue de marear a los alemanes con sus cientos de toques y con jugada armada sino en una bola parada como lograron el gol y consiguieron colarse a su primer final, y aunque me tachen de antihispano yo estaba en esta ocasión con los españoles, Alemania humilló a Argentina y los deseaba fuera de la final, además ya es hora de que se grabe un nuevo campeón en la base de la copa del mundo ya basta de Brasil, Italia y Alemania.

Del otro lado tenemos a un Holanda contra Uruguay, el juego al que pudieron haber llegado los del tri, pero por no echarle ganas en la cancha en su último juego de primera fase se fueron a estrellar contra Argentina en octavos, que pena, pero esa es otra historia que ya conté. Holanda no es la naranja mecánica que yo conocí hace varios mundiales, de hecho a veces me parecen medio mañosos y que buscan el error del árbitro, Uruguay en cambio dió un juego digno, pelearon hasta el último minuto del partido pues lo holandeses al tener el tres a uno ya se habían confiado ya estaban festejando, sacaron a su estrella del campo y en eso, gol uruguayo para poner el tres a dos en el tiempo de compensación, los holandeses recurriendo a hacerse los lesionados para hacer tiempo preocupados de que les empataran en el último segundo, sin embargo los salvó la campana y Uruguay se queda con las ganas en este mundial y como ya lo mencioné yo estoy con la naranja mecánica, más por nostalgia que por el equipo actual, nostalgia de que cuando jugaban genialmente se quedaban como subcampeones, y repito, no tiene nada que ver con que los uruguayos sean hispanos o que hayan intentado la argentinada de una mano de dios pero sacando un gol de su portería descaradamente en el juego contra Ghana, simplemente mi deporte favorito es la nostalgia y por eso me gustaría ver a Holanda coronarse campeón, no es nada en contra de los hispanos, el español se me hace un idioma muy rico y de los más completos y con una gran historia sólo que puede más mi nostalgia.

Finalmente la copa es disputada por dos países que nunca han sido campeones, cualquiera de ellos que alce la copa el día de hoy será un nuevo campeón mundial y con eso me doy por bien servido en este sudáfrica 2010 y a esperar un maracanazo en Brasil 2014 de parte de los argentinis.

No, dios no resultó argentino.

Definitivamente mi estimadísima rana, dios no es argentino pues los dejó caer en un humillante cuatro a cero en contra de Alemania, Maradona tenía un ejército de monstruos en la cancha que sólo sabían hacer grandes individualidades, no eran equipo, no había media cancha, no había defensa y Alemania tiene tradición de ser siempre un equipo fuerte un equipo que sabe jugar como tal, que está en busca de la victoria colectiva y no del brillo individual.

Si dios es argentino Maradona debió ofenderlo terriblemente para merecer tal diluvio de goles en su portería, Messi dió algunos destellos pero no brilló ni en este juego ni en todo el mundial de los argentinos, pasó sin pena ni gloria al igual que Ronaldo Kaká y Rooney, claro que Messi no por nada es considerado el mejor jugador del mundo, sin embargo Maradona no supo integrar un equipo que lograra exprimir el jugo que se debía sacar de ese jugador, creyó que con besos y apapachos bastaba y se va de regreso al culo del mundo.

Por otro lado Uruguay logra colarse y ser el único sudamericano sobreviviviente, como me hubiera gustado que Ghana se aplicara con los penales, un equipo con mucho corazón con muchas ganas y con mucha pasión que no me gustó ver salir de esa forma del mundial, afortunadamente a su regreso fueron recibidos como héroes, por haber dejado todo en las canchas y haber colocado el nombre de Ghana dentro de los 8 mejores del mundo.

Paraguay, otro colado más del sur de nuestro continente que a punto estuvo de dar la sorpresa, pero el favorito del este mundial pudo  con mucho trabajo acabar con la trayectoria de los paraguayos y seguirse a los cuartos, la furia roja.

Y el encargado de mandar a Brasil a bailar samba de regreso a San Pablo fue Holanda, mi premio de consolación ya que los argentinis se fueron ahora soy naranjo mecánico, un Brasil que también dió muestras de no ser el equipo que solía, unos destellos de Kaká al igual que los de Messi, pero nada de “Joga Bonito”, como lo dije antes eso ya es marca registrada de las transnacionales y Brasil se regresa a su casa también. ¡¡Voy por Holanda!!

Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

Un libro de esos que realmente te dejan satisfecho, está dividido en tres partes.

La primera es el diario de un poeta diecisieteañero llamado García Madero contando su acontecer en un lapso de tiempo de un mes, las aventuras de un movimiento creado por un par de contrarevolucionarios culturales conocido como realvisceralismo, cuenta sus aventuras como parte de este grupo, el cual se dedica a criticar la cultura establecida e influenciada por el poder y el institucionalismo del México de finales de los sesentas principios de los setentas y a proponer una nueva forma de expresarse basada en ser una especie de artistas “subterráneos”, entre sus filas hay personajes de pose, homosexuales, intelectualoides y “valemadristas” aportando su granito de arena al movimiento.

La segunda parte es la travesía de unos detectives anónimos en busca de los dos personajes guías del movimiento antes mencionado, Arturo Belano y Ulises Lima, sólo se hace alusión a las respuestas dadas a los detectives por toda una colección de personajes que supuestamente los conocieron o se involucraron de alguna forma con alguno de ellos, esta travesía nos lleva desde el DF, Sonora hasta Europa y Africa en un periodo de tiempo que va desde los setentas hasta principios de los noventas, cada entrevistado bien podría dar tema para hacer su propia novela o cuento de forma separada, todos ellos forman su propio miniuniverso que nos va dando idea de que tipo de personajes eran estos dos sujetos, entrañable la historia de Heimito o de los reporteros en Africa, de las chicas enamoradas de alguno de los dos, los mundos bajos en los que tuvieron que vivir sin rumbo fijo, errando y huyendo simplemente de un pasado que hasta ese momento el mismo lector desconoce y trata de indagar.

La tercera y última parte regresa al diario del poeta  García Madero, acompañando a Ulises y Arturo en busca de una mítica poeta llamda Cesarea Tinajero al norte del país, ellos en busca de la dichosa poeta, una prostituta huyendo de su padrote y el autor del diario son los cuatro personajes que se internan en los desiertos de Sonora uno huyendo, dos buscando y el cuarto por azar, hasta el calor del lugar se puede sentir en la forma en que Bolañó hace las descripciones y genera las situaciones en las que se ven envueltos todo registrado por el diario de este poeta, el final sólo lo puedo definir como real visceral totalmente y arroja algo de luz en el lector al respecto de las entrevistas de la segunda parte del libro.

Un ibro en el que todos somos detectives, los icógnitos entrevistadores cuyas preguntas no conocemos, Ulises Lima y Arturo Belano, el poeta García Madero, definitivamente un libro para ser colocado en mi lista de libros por releer. Una muestra del talento de Roberto Bolaño y su poder descriptivo así como de su poencial creativo ya que lo que más me impresionó fue la creación de tanto personaje y cada uno tan diferente y con tantas anécdotas que como ya lo mencioné anteriormente bien podria dar pauta a decenas de novelas más.