Chéri y el miedo a envejecer

Colette

Cheri. Fin De Cheri. Gigi. Colette. Aleph | Mercado Libre

Chéri

Fin de Chéri

Gigi

Promociones Editoriales Mexicanas; México, 1979.

Sidonie Gabrielle Colette (1873-1954) fue una escritora francesa con ideas adelantadas a su época. Desde pequeña mostró mucho interés por la literatura e inspirada por su madre que también era una lectora insaciable, pronto dejó las lecturas infantiles para pasar a las lecturas juveniles y para adultos. A los dieciséis años conoció al incipiente y ambicioso novelista Willy (Henri Gauthier-Villars) y pronto se casó con él. Fue un matrimonio desafortunado, en el que Willy se aprovechó del talento literario de Colette y la utilizó como su escritor fantasma, para hacer una serie de relatos en la que Colette transponía anécdotas propias con libertinajes sugeridos por su marido. Para quienes sientan un poco más de curiosidad por la vida de esta escritora, recomiendo mucho que vean la película Colette (2018), protagonizada por Keira Knightley, y si la ven, seguro odiarán aún más a Willy.

Los relatos de los que quiero platicar hoy son Chéri y Fin de Chéri, dos novelas cortas que cuenta la vida de Fred Peloux, mejor conocido como Chéri, como le decía de manera cariñosa su madre, Madame Charlotte Peloux.

Chéri era un joven caprichoso, vanidoso y malcriado que tenía la vida resuelta. Creció sin la educación de una institutriz o un profesor que le enseñara buenos modales, y sólo estuvo al cuidado de los criados, pues Madame Peloux empleaba su tiempo en otros menesteres. A decir de un conocido de la familia: “Charlotte Peloux, yo saludo en ti a la única mujer de costumbres livianas que ha osado educar a su hijo como hijo de una golfa. Mujer de otro tiempo, no lee, no viaja jamás, sólo se ocupa de su prójimo, y confía la educación de su hijo a su servidumbre”.

Pero Chéri era atractivo y él lo sabía. Sabía que llamaba la atención de todas las mujeres, las de su edad, las de la edad de su madre y de otras aún mayores. Se aprovechaba de ese don para conseguir lo que quería. Pero, al igual que todos los héroes tienen su punto débil, Chéri encontró su tendón de Aquiles en una mujer mucho mayor que él: Léa.

El romance que inició con un Chéri de 19 y una Léa de 44 años, rompió los pronósticos de todos los miembros de la sociedad parisina de principios del siglo XX, en la que abundaban cortesanas viudas, condesas, princesas y otras mujeres maduras y adineradas que siempre buscaban aparecer en público de la mano de jovencitos que rondaban los 20 años. El idilio de Chéri y Léa se extiendió por 6 años y oscilaba entre los territorios de lo filial, lo educativo, lo amistoso y lo carnal.

“A sus 49 años, Léonie Vallon, llamada Léa de Lonval, daba cima a una carrera afortunada de cortesana con buenas rentas y de buena muchacha a quien la vida ha ahorrado las catástrofes halagadoras y los nobles pesares. Léa ocultaba la fecha de su nacimiento, pero confesaba sin reparo, mirando a Chéri con una expresión de condescendencia voluptuosa, que había llegado a la edad de concederse ciertos caprichos. Le gustaba el orden, la ropa interior elegante, los vinos añejos y la cocina meditada.”

Léa era amiga de la madre de Chéri, se conocían desde hacía 25 años y la descripción que Colette hace de esa amistad es realmente divertida: “Intimidad enemiga de mujeres ligeras a las cuales un hombre enriquece y después abandona, a las que otro hombre arruina, amistad impaciente de rivales al acecho de la primera arruga o la primera cana.”

Y es Madame Peloux, quien primero alienta y luego provoca la fisura entre los amantes Chéri y Léa, cuando declara que Chéri está en edad de contraer matrimonio, y sugiere para ello, a Eimeé, una joven guapa -no tanto como Léa en su juventud- y adinerada. Léa que está presente, también alienta a Chéri para que le pida matrimonio a Eimeé.

De aquí, la historia sigue por muchos años, y nos cuenta los encuentros y desencuentros de Chéri y Léa; el matrimonio fracasado de Chéri y Eimeé; la decepción de Chéri por haber participado en una guerra que no cambió en absoluto las cosas entre sus conocidos.

De entrada, la relación entre una mujer que casi le dobla la edad al hombre es un tema provocador; porque quizá si la situación hubiera sido la inversa no habría llamado la atención en la época en que fueron publicados los libros (1920 y 1926 respectivamente).

El segundo tema con el que nos confronta Colette es con el miedo a envejecer. De hecho, la aceptación de Léa de ceder a Chéri para que contraiga matrimonio con una mujer joven, es porque ella ya se siente vieja.

En especial el segundo relato, Fin de Chéri, hace muchas referencias a los estragos que provoca la edad en el cuerpo, aquel recuerdo idílico que tenía Chéri de Léa, se va transformando poco a poco hasta sentir un poco de repulsión por ella.

“Léa no era monstruosa, ciertamente, pero sí vasta, pues todas las partes de su cuerpo se habían desarrollado. Sus brazos, redondos como muslos, quedaban apartados de las caderas, levantadas en el sobaco por su grosor. La falda lisa, la larga chaqueta impersonal que se entreabría mostrando una ropa interior de calidad, pero sin adornos, anunciaban la abdicación, la retracción normal de la femineidad, y una especie de dignidad sin sexo.”

“Chéri cantó el rencor bajo la falsa cortesía, y el enorme edificio de carne, coronado de hierba plateada, emitió una vez más un sonido femenino, tintineo en una armonía inteligente. Pero el fantasma del pasado, reincorporado a su susceptibilidad de fantasma exigía, a pesar suyo, disolverse.”

Y quizás el peor horror para Chéri era envejecer él mismo, dejar de ser el joven mimado y amado por Léa, de quien siempre estuvo enamorado, dejar de ser el joven bello a quien todas admiraban.

Aún en pleno siglo XXI, en que la postmodernidad lo permite todo y ya nada sorprende, los relatos de Colette siguen teniendo un gran atractivo, porque no se queda en el relato cursi, en la crítica social o en el retrato de la época, sino porque provoca muchos cuestionamientos que te rondarán incluso después de terminar el libro. Ha sido, para mí, un gran descubrimiento literario, en este año de grandes descubrimientos literarios y lo recomiendo ampliamente.

Requiem para Pablo

La ridícula idea de no volver a verte by Rosa Montero

My rating: 4 of 5 stars

Cuando escuche que se proponía este libro para leer en nuestro club de lectura, primero pensé que sería una novedosa biografía sobre Marie Curie y sus últimos años. De alguna manera cumple con mis expectativas: es un novedoso relato de los últimos años de Marie Curie después del fallecimiento de su marido Pierre. Lo que me deslumbró, fue la adopción del tema de la autora, Rosa Montero, en la superación de su pareja fallecida.

Podría decirse que fue un proceso tanatológico de la autora, la cuál, para el momento de escribir esa novela, había experimentado el fallecimiento de su compañero de vida: Pablo. A través de los ojos de Marie Curie, quién tuvo que sobreponerse a la muerte de Pierre, la autora hace un proceso similar de superación del ser amado. Cuenta en la historia de Marie, lo que ella hubiera hecho e hizo para superar este proceso. “Morir es parte de la vida, no de la muerte: hay que vivir la muerte”, esto lo cita Rosa Montero de la Dra Iona Heath, famosa tanatóloga norteamericana. Y es que el enfoque de este libro fue precisamente un ejercicio de aceptación y de realizar una última conversación con aquél que ha partido.

Pero antes de llegar a este proceso final, la autora nos muestra la fortaleza y autenticidad de Marie Curie para el momento que vivió. Una mujer inteligente, luchadora, emprendedora e independiente, capaz de superar cualquier obstáculo, que logra ser la primer mujer en recibir un premio Nobel… y la única persona en recibir dos premios Nobel de Ciencia (Física y Química). Supera los prejuicios de la época, incluyendo a su padre, quién no tiene otra visión más que aquellas viejas patriarcales costumbres polacas de inicio del siglo XX. Marie lucha por buscar su superación, persiguiendo sus estudios en París, donde llegaría a conocer al talentoso e inteligente Pierre. Lograron una conexión única, motivados por un sueño en común: la investigación científica.

En precarias condiciones, y a costa de su salud, estuvieron haciendo estudios para encontrar el material puro de energía inagotable: el radio. La exposición a este elemento es lo que los llevaría a su muerte. Sin embargo, en el camino, sus investigaciones causaron furor, inclusive, cierta idolatría basada en la confianza de que nada invisible pudiera ser causante de daño, invisible como la radiación. Debido a sus estudios, el consejo de ciencias frances nominó a Pierre y un ayudante al Nobel de ciencias, ignorando olímpicamente a Marie. Sin embargo, y a pesar de lo que digan, Pierre se opuso terminante a recibir dicho premio si no se mencionaba también a su esposa, pareja inseparable e incansable del descubrimiento. Esta aseveración causó furor, enojo y contrariedad, pero los viejos ineptos de cortas miras, tuvieron que ceder aunque solo permitieron que Pierre diera el discurso de aceptación. Desde mi punto de vista, Pierre fue un adelantado de a su época, dándole el justo reconocimiento a Marie.

Tuvieron dos hijas, una de ellas se dedico a heredar el legado de ambos : padre y madre, mientras que la más chica, sería una mujer de inigualable belleza, como en claro reproche a la ideología de la madre. Habrá que leer los capítulos dedicados a las niñas. El balance vida trabajo es casi una ilusión, en el aspecto de éxito, ya que al tener éxito en un extremo significa descuidar el otro. A pesar de todo, la vida de pareja fue muy unida, de ahí el proceso de pérdida de Marie fuera tan abrumador que recogió fragmentos de su alma en el diario que escribió después de la muerte de Pierre.

Hubo vida después de su esposo, un año y medio de luto le sirvió para retornar la calma, así como la escritura del diario, del cuál se basa este libro de Rosa Montero. Vemos descrita la vida de Marie como las primeras mujeres que luchan por su emancipación, aunque como todo ser humano, con algunos errores como no ser empática con otras mujeres que necesitaron de su apoyo. También es interesante leer su aventura con un compañero de laboratorio, casado, que le otorgó la atención que Marie necesitaba dos años después de haber enviudado. Es interesante leer también que la prensa de la época se entretenía en los chismes de estas celebridades, como ahora lo pudiéramos ver en actores o cantantes. Obvio que la sociedad francesa condenó a Marie por destruye hogares, sin ponerse a pensar que es el casado quién debería responder por sus actos.

Todo esto encontramos en este atractivo libro, con ciertas elucubraciones de la autora que nos hacen reflexionar sobre la vida, la muerte, la vida de pareja y el machismo. De manera paralela, existe el plus de la identificación de las casualidades y el destino, tema que me llamó la atención, ya que para finales de Enero, había fallecido mi primer gran amigo de la infancia. Alguien que fue muy cercano a mi en mis primeros años de vida, un primo de mi edad, sin ser mi familia. Sobrepasar estos momentos y leer el libro, me dio un sentido a lo que experimentaba, a esa opresión y sorpresa, esa forma de no creer que estuviera pasando, recordar que fue lo último que nos dijimos, y cuando lo hicimos. El libro fue especial por esa casualidad, entender el adiós de un ser querido.

Recomendado para lectores principiantes e intermedios, y para aquellos que buscan empatía en la pérdida, quizás entendimiento. Pablo, Pablito, reverendo, querido primo, gracias por todo.

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Un Ender del Siglo XVIII

Sangre joven (Napoleón vs Wellington #1)Sangre joven by Simon Scarrow
My rating: 4 of 5 stars

No recuerdo muy bien donde lo vi o escuché por primera vez, tal vez fuera algún chismografo de secundaria, o algún sitio donde describen las diez preguntas más comunes que le harías a una celebridad. Quizás fue en algún certamen de belleza, donde las deslumbrantes y nerviosas participantes, respondían con una adorable sonrisa preguntas como: “¿Qué harías para erradicar el hambre del mundo?”. La pregunta que puedo responder de manera casi automática es: ¿quiénes son los tres personajes históricos que más admiras? Estos personajes tienen en común dos cosas: el liderazgo que emana de su personalidad así como su forma de tratar a los demás, y la capacidad de sobresalir con tal de triunfar sobre el resto de las personas. Tal vez ya descubriste de quiénes hablo: Julio César, Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler.
Claro, al final todos perdieron, y es que ganar siempre es imposible. Sin embargo, dejaron un precedente sobre su éxito indiscutible y que provocaron un cambio importante en el mundo tal y como lo conocemos. Por esto, cuando veo algún autor que se adentra en las profundidades del telar histórico y se sumerge en las vicisitudes de estos personajes, tiendo a darles un lugar adecuado en mi biblioteca. La novela y ensayos históricos son un tipo de libros que disfruto, y es mayor mi interés si hablamos de alguno de estos personajes.
En la presente novela “Sangre joven”, Simon Scarrow muestra un gran trabajo de investigación para capturar la esencia de los primeros años de vida de Napoleón Bonaparte y quién sería su más acérrimo enemigo y némesis: Wellington. El autor presenta este primer volumen de una tetralogía dedicada a dos grandes estrategas de finales del siglo XVIII, donde la licencia literaria y el arduo trabajo de investigación confluyen para realizar una narrativa entretenida y adictiva. Ambos personajes nacen el mismo año de 1769 y sus trayectorias políticas y militares, resultan similares como formación de líderes ante la adversidad.
De todos es conocido el famoso ego de Napoleón así como su mal manejo de control de ira, aunque este control fue mejorando con el paso de los años. Desde pequeño se veía retando a la autoridad y tenía destellos de soberbia propios de aquellos que la razón esta de su parte, a pesar de que los demás no lo entienden aún. Esto sin contar que era un estudiante cuyas habilidades analíticas lo hacían sobresalir de los demás, así como la tenacidad y constancia de buscar alcanzar sus metas. La adversidad fue un acompañante de Napoleón durante sus primeros años hasta su juventud, cuando decide quemar sus ideales de libertad corso y abrazar el sueño de vida francés. Al final es Francia quién le ofrece la oportunidad de alcanzar sus más anhelantes metas y le proporciona las herramientas adecuadas para un rápido ascenso.
Mientras tanto, Wellington vive la adversidad a su manera, siendo el hijo menor de un aristócrata Inglés, con pocas probabilidades de heredar los títulos nobiliarios y las rentas de las que sus hermanos viven, es un marginado mismo en la alta aristocracia inglesa. Parece aceptar su patético destino, ya que no sufre ningún tipo de privación puesto que es aristócrata, endeudado quizás, pero de la alta sociedad. Tan solo por haber nacido noble, tiene el destino cubierto para no pasar hambre o penurias. Sin embargo, el enamorarse de una chica de mejor posición social y no poder cubrir las expectativas de la familia de la chica, lo llevan a buscar un mejor destino en la carrera militar.
Ambos están destinados a enfrentarse, y Simon Scarrow presenta el camino que siguieron hasta la batalla final. En este primer volumen, vemos como la juventud de ambos los encamina en el futuro militar y muestra de manera muy agradable, algunas anécdotas de la infancia de Napoleón que permite vislumbrar el genio militar que llegará a ser.
Aún si no eres aficionado a la historia, esta novela narra de forma muy agradable hechos que podrían resultar aburridos y monótonos. Una lectura recomendable para aquellos que les interesa conocer más de Napoleón y Wellington, o simplemente, que les gusta la historia militar así como detalles personales de sus protagonistas. Ideal para lectores de nivel intermedio y avanzado.

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Les Bleus 2018 & Literatura Francesa… erótica

Tal y como habíamos prometido, presentamos a ustedes un capítulo especial en honor del actual campeón de la copa del mundo Rusia 2018: Les Bleus o Francia. Cuando comenzamos a proponer autores, encontramos una diversidad abrumadora que nos resultaba dificil elegir solamente uno. Por lo tanto, decidimos darle un enfoque diferente. En lugar de hablar de algún autor, decidimos presentar una de las características más sobresaliente de su literatura: el erotismo. También presentamos el 11 ideal femenil, ¿alguna nos faltó?

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Cayendo en las redes del amor

Raymond Radiguet

El diablo en el cuerpo.

España, Mestas ediciones, 2002

El diablo en el cuerpo es un libro cuyo título podría hacernos pensar que estamos ante una historia de terror o al menos una en la que se habla de una posesión diabólica. Si esas son las expectativas del lector al seleccionar este libro, más vale dejarlo ahora mismo, no encontrará nada de ello.

El libro de Raymond Radiguet es una historia de amor. La historia de un joven de 15 años que comienza a descubrir la sexualidad y que se enamora de Marthe, una joven de 18 años que está comprometida con Jacques, un soldado que se encuentra en el frente de batalla.

Del joven protagonista jamás sabemos el nombre, dado que la novela está narrada en primera persona y nunca menciona cómo se llama. Pero podemos descubrir su personalidad egoísta, manipuladora y con la inestabilidad normal de la edad, pues al ir contando la historia, desnuda su alma y nos da una radiografía exacta de sus pensamientos.

Marthe, que al inicio de la historia está comprometida con Jacques, no se ve tan deslumbrada por los encantos del protagonista; pero ya casada, poco a poco va cediendo a sus encantos y caprichos y termina cayendo en sus redes. O, si me quedo más imparcial, podría decir que ambos, el protagonista y Marthe, terminan cediendo ante el diablo del amor.

Las tardes frente a la chimenea en agradable compañía acercan poco a poco a los amantes que comienzan con una caricia, una mirada, un beso delicado y finalmente, sucumben a la pasión desbordada que les hará ser descuidados para ocultar su amor ante el mundo.

La familia del muchacho sabe del amorío en que éste anda metido y lo toleran. El padre incluso lo alienta y se vuelve permisivo ante las prolongadas ausencias del hijo. Por su parte la familia de Marthe, en especial la mamá, también tiene sospechas de que su hija tiene un amante y además de hacerse de la vista gorda, le ayuda a Marthe a ocultar cualquier vestigio de infidelidad a Jacques cuando éste va a visitarla durante un permiso que obtiene en el ejército.

Los vecinos, las antiguas amistades, todos los parientes, y la sociedad en general están al tanto de la relación entre los amantes. El único que no está enterado, o al menos eso aparenta, es Jacques.

La narración en primera persona pareciera una confesión del autor. Raymond Radiguet escribió este libro entre los 17 y 18 años, y obtuvo un éxito inesperado gracias a su talento de escritor y también al padrinazgo de un autor ya reconocido: Jacques Cocteau. Radiguet incluso llegó a ser comparado con Rimbaud.

Dicen que el talento aunado a la experiencia es lo que hace sobresalir. Pues parece que en el caso de Raymond Radiguet así fue. El diablo en el cuerpo tiene un poco de autobiográfico: se cuenta una anécdota en la que años después de la muerte del joven escritor -a los 21 años- hubo un soldado de alto rango que había participado en la Primera Guerra Mundial que se vio identificado con el cornudo Jacques.

La historia tardó un poco en engancharme, pero de pronto me atrapó y a la mitad del libro me era imposible soltarlo, intrigado por el desenlace de los amantes.

Este libro lo recomiendo para lectores que ya tienen un hábito de lectura bien formado pues el principio un poco lento puede alejar a los lectores que se inician. En cuanto a la edad, creo que puede atrapar a jóvenes en edad de la cosquilla, pero sobre todo a las personas que tienen ganas de leer historias de amores y pasiones prohibidas.