Nostalgia por el mundo perdido

Regreso después de casi mes y medio de ausencia con la reseña de uno de mis libros favoritos de este año.

portada El Mundo de Ayer: Memorias de un Europeo

 

Stefan Zweig

El mundo del ayer.

Las historias alrededor de la Segunda Guerra Mundial siempre me han parecido muy atractivas. Generalmente nos muestran varias caras del comportamiento humano: por un lado la cordura, la solidaridad, la lucha por la libertad y por la vida; por otro, la xenofobia, el odio, la crueldad y el dogmatismo. Y en otra faceta, la muerte acechando por todos lados, obsequiando dosis de desesperanza y derrotismo.

Cuando estas historias explican, además, cómo se van transformando las personas, cómo la locura se apodera de todos, poco a poco, casi con la misma sutileza con que la oscuridad se apodera del día, entonces, las historias me seducen, me maravillan.  En esta categoría pongo El mundo del ayer, una autobiografía de Stefan Zweig.

El libro comienza con la niñez y adolescencia del autor en la bella ciudad de Viena, cuando esta pertenecía al Imperio Astro-húngaro. Nos cuenta sobre su carácter rebelde, cuando la rebeldía consistía en salirse de la escuela para leer poesía a escondidas, ir a todas las obras de teatro que se presentaban en la ciudad y rasurarse la barba para diferenciarse de los adultos. La ciudad rebosaba de manifestaciones artísticas y estas estaban al alcance de todos. Era una época tan prometedora que incluso los campesinos y los criados podían mandar a sus hijos a la escuela y hasta ahorrar para su retiro.

Después su etapa como escritor y la relación con varios protagonistas de la cultura de esa época: fue amigo de Hermann Hesse, Maximo Gorki, Auguste Rodin, Joseph Roth; conoció a Thomas Mann, a Freud y a Albert Einstein.

Stefan Zweig era mundialmente conocido, sus obras se traducían a muchos idiomas y abarrotaba cualquier auditorio en el que se presentaba.

Pero el aparente equilibrio logrado después de la Primera Guerra Mundial, que mantenía una armonía en Europa se vio nuevamente perturbado. Las ideas nacionalistas, disfrazando el odio hacia los distintos y el apetito imperialista, fueron infiltrándose imperceptiblemente en la política y permeando a la sociedad. Los disturbios, la discriminación y persecución a los judíos, el asesinato del Archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, la declaración de la guerra, la hiperinflación y el hambre lo enturbiaron todo.

Los siete jinetes del Apocalipsis galopando sobre Europa y arrasando con aquel mundo que Zweig nos describe con nostalgia.

El propio Stefan Zweig era de ascendencia judía y aunque no fue encerrado en algún campo de concentración, tuvo que abandonarlo todo, incluso a su madre que no pudo huir de Viena con él, por su avanzada edad. Primero huyó a París, luego a Londres, a Estados Unidos y finalmente partió a Sudamérica escapando de la aplanadora nazi. Estando en Brasil en 1942, creyó que la victoria alemana era inminente, que la guerra estaba perdida y el mundo de los hombres libres también, y para no ser testigo de ello se suicidó junto con su esposa. (No pueden acusarme de ser un spoiler, quienes han escuchado sobre este gran escritor sabían su desenlace).

El libro llevaba varios años guardado en mi librero, esperando el momento justo para ser leído. Este año, por fin llegó ese momento y se convirtió en uno de mis libros favoritos. Esta escrito con tal belleza y honestidad que no puede pasar como uno más. Además, al leerlo, pude subsanar muchas de las grietas en mi mapa mental de la Historia Mundial. Lo recomiendo ampliamente a todos los lectores, incluidos aquellos que no son tan afectos a las no-ficciones. Stefan Zweig, es uno de esos autores que deberíamos mantener siempre presentes.

Cita:

“Creo que es mejor finalizar en un buen momento y de pie una vida en la cual la labor intelectual significó el gozo más puro y la libertad personal, el bien más preciado sobre la Tierra”.

 

El cáncer

No 78 - Reseña - Las mutaciones de Jorge Comensal ... Las mutaciones

Jorge Comensal

Ediciones Antílope, México, 2016

Es difícil imaginar que un libro que habla sobre el cáncer pueda provocar risa. Las mutaciones de Jorge Comensal logra hacerlo.

Ramón Martínez es un abogado exitoso que descubre que tiene cáncer en la lengua, lo cual trae un cambio radical en su vida y la de quienes lo rodean.

La esposa, los hijos, el hermano, el oncólogo, la psicóloga, y hasta la trabajadora doméstica -sobre todo ella- viven la enfermedad de Ramón de forma distinta y nos cuenta desde su perspectiva, cómo esta los afecta de manera emocional, anímica y económicamente.

Reirnos y llorar de nosotros mismos, eso nos caracteriza como mexicanos y en este libro Jorge Comensal lo hace con una maestría digna de la escuela de Ibargüengoitia.

Si quiere leer un libro lleno de humor negro y escrito con elegancia, Las mutaciones es una gra opción.

Relevo desafortunado

Minificciones terroríficas VI

No fui yo, lo juro. A lo lejos se oía el alboroto. Yo caminaba por Universidad como cualquier otro día de la semana al salir de clases. No había mucha gente caminando por la banqueta, pero los que había se abrían para dar paso a la persecución. Yo no reaccioné igual, me quedé parado en medio de la banqueta y lo ví de frente. Me arrolló y ambos caímos al suelo. Iba vestido con una sudadera gris como la mía, pantalón de mezclilla y tenis blancos. No se disculpó. Me echó una rápida mirada de arriba abajo, sonrió con maldad y me arrojó la mochila. No es mía, lo juro. Se paró rápidamente y siguió corriendo. Yo no tuve tiempo de ponerme en pie. Llegaron los policías, comenzaron a golpearme, me esposaron y me subieron a la patrulla. Le repito, yo nada tuve que ver, ni siquiera sé que hay en esa mochila.

Sueños premonitorios

Minificciones terroríficas V

Sabía que no podía postergarlo más tiempo. La fiebre había regresado y el dolor se hacía insoportable. De no enfrentar ese momento, volverían las alucinaciones y perdería la conciencia como ya había ocurrido en otras ocasiones. El médico le dijo que las piedras en el riñón se eliminan con un simple procedimiento quirúrgico, que nada había que temer. Pero sus sueños le habían revelado que moriría en el quirófano y ahora no quedaba más remedio que enfrentar nuevamente el fluir de arcilla a través de la uretra.

Roedores

Minificciones terroríficas IV

Hace varios días los escucho entre las cajas del almacén. Guardando silencio desde mi habitación puedo percibir su roer insaciable e hipnótico, seguido de alguna botella de vidrio que choca contra el piso. Vinieron los exterminadores y dejaron trampas pegajosas y otras que mantienen vivos a esos engendros, pero no soporté su chillido de cautivos y pedí que se las llevaran. Me recomendaron soltar un par de gatos hambrientos en el almacén y muy a mi pesar accedí; pero los gatos desaparecieron la segunda noche, después de largas horas de maullidos lastimeros. Sobrevivieron al veneno y siguieron mermando la estabilidad de la construcción con su roer constante. Ahora sé que vienen por mí, sus sombras se mueven detrás de la puerta de mi cuarto, desde donde pienso combatirlas. Murmuran y avanzan con sigilo sin saber que un galón de gasolina los espera para consumirnos a todos juntos en un infierno.

Podcast de libros para niños

Este episodio del podcast 3C Libros, está lleno de recuerdos de la infancia. El primer libro del que tenemos recuerdo, el último que hemos leído. Además hablamos sobre las funciones que creemos que tiene leer a los más pequeños y de muchas cosas más.

3C Libros recomienda libros para niños.

El hampa

Minificciones terroríficas III

El Cartel Justicieros del Fin del Mundo se apoderó del mercado de drogas de mi pueblo. Le ganaron la batalla a los Partisanos Unidos con su política, literal, de cortar las cabezas de sus adversarios. El pueblo se llenó de policías que sirven de guardaespaldas y halcones, en esa cadena de corrupción que permea al gobierno y la sociedad. El crimen ha instaurado un clima de desconfianza, incluso entre vecinos y amigos. Ahora mismo, una ráfaga calibre 16, descarga su furia contra una casa vecina.