Un prófugo Nazi en México

Morirás lejos by José Emilio Pacheco

My rating: 4 of 5 stars

La presente obra de Jose Emilio Pacheco es un viaje histórico y un análisis paranoico de un tipo cuya consciencia y sus recuerdos, le hacen imposible rehacer su vida. Un día cualquiera, por la tarde quizás, un observador que llamaremos eme, vigila desde la venta de su departamento a un extraño personaje leyendo el aviso de ocasión del periódico, sentado en la banca del pequeño parque que se encuentra enfrente de su edificio.

¿Quién es esa persona? Tiene que ser algún lamentable desempleado que esta buscando trabajo, es lo más lógico tomando en cuanto el horario del día y el aviso de ocasión. Pero nuestro observador eme se cuestiona las diferentes opciones: un acosador de niños, alguien que espera a su amante para verla a escondidas, un padre que perdió un hijo recientemente y el dolor solo se mitiga viendo a otros niños jugando en el parque; o quizás, es alguien que esta vigilando y acorralando a un peligroso prófugo de la justicia, y es quizás esto, lo que más teme nuestro observador.

Aún falta descubrir quién es Eme, y a qué se debe su temor por ser encontrado. Cabe mencionar que él mismo se encerró durante 20 años en ese departamento, viviendo junto con su hermana y sobrino, quiénes son su conexión con el mundo exterior.

De forma paralela, el autor nos lleva por dos momentos claves de la represión y genocidio judío: la toma de Jerusalén por los romanos, y los campos de exterminio nazi. En ambos escenarios históricos, la masacre de la raza judía fue brutal, llevándola a sus últimas consecuencias. Por un lado, el antiguo emperador Tito Vespasiano logra la caída de Jerusalén con el exterminio de más de 1 millón de judíos. Las cifras de los campos de exterminio son aún mayores.

Vemos los campos de exterminio desde el punto de vista de un “angel de la muerte”, un famoso Nazi que estuvo a cargo del campo de Auschwitz y que realizaba experimentos con los judíos, llevándolos al límite físico y por ende su muerte. Grabaciones de sus experimentos y de la cámara de gases se encuentran en posesión del gobierno británico, pero esas imágenes no deben estar disponibles al público.

Hablar de Josef Mengele, y aquél “eme” escondido en un departamento, nos hacen pensar que son la misma persona que ha evadido el juicio donde tiene que responder por sus crímenes de guerra. El autor nos lleva por ese viaje de construcción de trama y desenlace, poniendo sobre la mesa las diferentes opciones y permitiéndonos armar el desenlace más adecuado.

No es una novela lineal, el reto de lectura es para nivel intermedio o avanzado. Los respiros que encontramos en la descripción histórica nos permiten adentrarnos en la narrativa alterna del observador “eme”. El desenlace es un efecto de la experimentación creativa, pero es algo que construye el lector conforme avanza por las páginas del libro. Un buen reto lector que nos muestra una faceta diferente de Jose Emilio Pacheco.

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“¡P*nche Mongolia Exterior!”

El complot mongol by Rafael Bernal

My rating: 5 of 5 stars

La novela es un ícono de la novela negra mexicana. Simplemente es la primera novela del género escrita por Rafael Bernal, escritor y diplomático mexicano aficionado a la novela negra anglosajona. En 1969 publicó esta novela que se convirtió en obra de culto, llevada al cine en diversas ocasiones, reeditada y con versiones en radionovela y gráfica.

El autor nos lleva por una divertida aventura de intriga internacional, donde nuestro héroe, un “agente” mexicano, tiene que hacer equipo con un agente del FBI y un agente de la KGB para esclarecer y detener un atentado internacional. El rumor es que la Mongolia Exterior, un régimen comunista asiático, esta planeado asesinar al presidente de los Estados Unidos que está próximo a visitar la Ciudad de México.

El agente García es llamado a esclarecer el caso, básicamente por dos motivos: el primero, es un matón profesional, no deja cabos sueltos y se deshace del problema “limpiamente”. Un verdadero ejemplo de la justicia mexicana. Y el segundo motivo, es un gran amigo de los “chales” de la calle de Dolores que representa el ChinaTown mexicano.

Pero como en toda novela de detectives y espías que se respete, debe existir una damisela que representa el amor puro y sincero, capaz de resarcir el alma atormentada de nuestro protagonista. Este personaje femenino está encarnado en Martita, una linda chinita empleada de la lavandería del señor Liu. Por supuesto que García lleva ya varios días rondando el establecimiento y saludando amablemente siempre a Martita, con ese “encanto” mexicano que raya en acoso.

Entrando en materia, nuestro agente empieza a trabajar con el gringo y el ruso. Parece chiste, entra un ruso, un gringo y un mexicano a un bar. Efectivamente, algunas sesiones para intercambiar información se dan en restaurantes y bares. La desconfianza es palpable, los tres tienen vigilantes de los demás involucrados: rusos siguiendo al gringo y García, gringos siguiendo al ruso y García, y dudo mucho que haya mexas siguiendo al gringo y ruso, me gusta el sentido que le da el autor de “me vale madre lo que hagan esos weyes”. Otra joya narrativa es el lenguaje de nuestro agente estrella, un folclore propio de un mexicano que no se anda con rodeos.

A lo largo de la novela, y aunque pareciera que el mexicano no esta logrando mucho, es quién descubre el verdadero complot, y toma las decisiones correctas. Hubo momentos de diversión, inclusive de anhelo por ver que Martita y el agente García pudieran disfrutar de las mieles de su amor, aunque siempre estuvieran siendo espiados por los rusos.

Rafael Bernal logra abrir el género en México, a través de una narrativa verídica reflejando nuestra idiosincrasia, o al menos, los estereotipos de la justicia nacional. Así mismo, nos transporta emocionalmente en las dichas, frustraciones y penurias de nuestro protagonista. Recomendado para lectores principiantes y para los amantes de la novela negra. De México para el mundo.

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El deporte ciencia antes de Gambito de Dama

Novela de ajedrez by Stefan Zweig

My rating: 4 of 5 stars

El ajedrez, como tema narrativo, ha vuelto a llamar la atención gracias a la exitosa serie de Gambito de Dama producida por Netflix. Sin embargo, el tema se remonta hasta las historias de Las Mil y Una Noches y probablemente más allá. Siempre se ha considerado como un deporte mental, un espacio donde las grandes mentes hacen su aparición y nos asombran con sus dotes únicos. El juego desarrolla las habilidades estratégicas de los contendientes, buscando siempre elaborar y planear los ataques con varias jugadas de anticipación. Stefan Zweig nos transporta a ese mundo del deporte ciencia. Llevándonos en un crucero donde se conjuga la genialidad, la opresión y el delirio, todo esto en su obra: Novela de Ajedrez.

La novela se centra en un viaje en crucero, desde Nueva York hasta Buenos Aires. El campeón mundial de ajedrez se encuentra a bordo, zarpó rumbo a la Argentina, siguiendo el programa de campeonatos de ajedrez a nivel mundial, obteniendo la cuantiosa suma como vencedor absoluto en todos los campeonatos que se ha presentado. Mirko Czentovicz se acercó al mundo del ajedrez de manera fortuita, a muy temprana edad, siendo huérfano y bajo el cuidado de un párroco de su pueblo natal. Siendo quizás su única distracción, desde niño el joven Mirko desarrolló la afinidad por el juego y su mente capaz de concentrarse en una única acción de ramificar las posibles jugadas de su adversario, lo posicionó como una gran promesa del ajedrez mundial.
Cabe mencionar que Mirko no tenía ninguna otra habilidad, es más, las relaciones interpersonales no eran parte de su repertorio, y siempre terminaba demostrando que podría ser un genio en el ajedrez, pero carecer de las habilidades mínimas requeridas de interacción, e inclusive, de otras tareas más complejas que barrer los graneros de su pueblo natal.

Nuestro narrador, un viajero en dicho crucero donde viaja el campeón mundial, tiene la firme convicción de entablar una conversación y conocer más a fondo la vida del joven Mirko. Nos menciona que nunca a platicado con un campeón mundial del ajedrez y no desaprovechará la oportunidad para entablar una relación de caballeros. La sorpresa es inmediata, simplemente no logra atraer su atención en el poco tiempo que está fuera de su camarote.

En las primeras páginas, nos entretenemos tratando de ver si logran hacer contacto con Mirko. Inclusive el narrador comienza a crear amistad con un ingeniero de minas escocés llamado McConnor, que también se empecina en jugar una partida amistosa con el campeón. La forma en como logran llamar su atención es divertida, pero resalta el carácter de sus personajes, tanto la famosa necedad escocesa de McConnor, como la indiferencia capitalista de Czentovicz. El autor nos muestra que todo deporte al dejar de ser amateur, el espíritu del juego se ve disminuido por la profesionalización de la práctica.

Finalmente, al jugar la primera partida, magnánimamente, Mirko permite que todos los interesados ayuden a decidir la mejor jugada, estableciendo así un todos contra él. El resultado obvio es la aplastante victoria de Mirko sobre los curiosos viajeros. Inmediatamente se solicita una revancha y el campeón accede. Sin embargo, en este segundo juego, hace su aparición un extraño personaje llamado simplemente Sr. B.

Gracias a la participación del misterioso Sr. B, el grupo de entusiastas jugadores logran contener la debacle, alcanzando un honroso tablas y logrando que Mirko perdiera ese aire de superioridad y comenzara a preocuparse realmente por la partida. Una vez finalizado el juego, el campeón levanta la vista y se dirige expresamente al nuevo participante: “Otra partida?” A lo cual el Sr B., contesta con un vehemente: “No, por favor, de ninguna manera, yo no podría”. Y sale casi huyendo del cuarto de juegos.

¿Cómo pudo alguien hacerle frente al campeón mundial? ¿Por qué huyó? Es de imaginarse que todos se empeñaron en buscar al Sr B., y convencerlo de jugar una nueva partida al día siguiente. Nuestro narrador, lo busca, y descubre la triste y cruel historia detrás del hombre. Stefan Zweig fue un escritor que huyó del régimen Nazi, soportando tratos inhumanos y cruentos interrogatorios que minaban su fortaleza psicológica. Algo similar le sucedió al Sr B., quién fue un prisionero de los Nazis, aislándolo de cualquier otro contacto humano, pasando varios meses sin ninguna conversación más que los interrogatorios a los que era dirigido. Es aquí cuando encuentra un libro de ajedrez, y comienza a distraer su mente con las diferentes jugadas descritas, sin tablero, todo en su mente. Se convierte en un maestro del ajedrez, pero hay un costo de equilibrio mental, que fue precisamente lo que atacó los soldados Nazis para quebrantar su voluntad.

No contaré el final, pero logra mantener al lector atento, devorando las páginas para leer la conclusión del encuentro entre Mirko y el Sr. B. El autor nos sorprende con la crítica al régimen Nazi, y el pequeño ensayo que realiza al describir el deporte ciencia: el ajedrez. A pesar de sus cortas páginas, la novela es recomendada a lectores de nivel intermedio, ya que la narrativa de la contienda sirve como ambiente para trazar la historia verdadera de los juegos mentales. Definitivamente buscaré más de Stefan Zweig.

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Auxilio Lacouture y la toma de la Ciudad Universitaria

Amuleto by Roberto Bolaño

My rating: 4 of 5 stars

Roberto Bolaño fue un escritor chileno que alcanzó el reconocimiento literario mundial con su novela “Los detectives salvajes”. Novela donde presentó a su alter ego Arturo Belano y nos llevó por las historias autobiográficas recopiladas en su instancia en México. Llegó en 1968, en aquél año de la invasión a la Universidad y el asalto al casco de Santo Tomás por parte del simiesco ejercito mexicano. A sus oídos llegó la historia de una poetisa que sobrevivió a la toma de la Ciudad Universitaria, quién estaría escondida en los baños del 4o piso por un espacio de 15 días. Esta leyenda la narra en la presente obra: Amuleto.

Auxilio Lacouture es una poeta inmigrante, recién llegada de Uruguay en busca del fértil desarrollo literario y cultural de la Ciudad de México de los años 60s. Con tal de sobrevivir en la selva urbana, se presenta en la casa de León Felipe y Pedro Garfías, grandes escritores españoles exiliados, para realizar trabajos domésticos. A través de estas conexiones, se va adentrando en la elite cultural de la época. El ímpetu de Auxilio, de vivir la poesía y la literatura, la llevó a recorrer las calles de la ciudad, visitar los bares y los centros de congregación de poetas noveles. Se hacía llamar la madre de todos los mexicanos y la madre de la poesía mexicana. También frecuentaba la ciudad universitaria, buscando trabajos y encargos que le permitían estar dentro de la máxima casa de estudios, haciendo de la Facultad de Filosofía y Letras su segunda casa.

Auxilio nos lleva por un recorrido de la vida cultural nocturna de la Ciudad de México, presentándonos anécdotas con personajes como Leonora Carrington, Remedios Varo, Jose Emilio Pacheco, Lilian Serpas e hijo, entre otros. Las referencias e intersecciones con otras obras son parte del juego de la lectura, encontrándonos con menciones a obras como las de Octavio Paz o Carlos Fuentes. La novela bien podría ser un punto de partida para conocer más obras de los 60s y 70s.

Sin embargo, la vida de Auxilio Lacouture da un giro inesperado el 18 de septiembre de 1968. Ella se encontraba en los baños del cuarto piso de la Facultad de Filosofía y Letras, sentada en el excusado, leyendo un libro de Pedro Garfías; cuando ocurre la toma de la ciudad universitaria.

El ejercito irrumpe en la UNAM, atropellando su autonomía y violando el derecho de soberanía de la ciudad universitaria. Mientras Auxilio está en el baño, ocurre la ocupación. Ella se mantiene en silencio escuchando, y cuando un soldado hace inspección en los baños, ella logra pasar desapercibida, simplemente levantando las piernas para que fuera descubierta. La flexibilidad y gracia del momento es épico, logra un perfecto balance para no ser descubierta.

Después de este evento, Auxilio comienza a narrar su encuentro con un joven poeta y escritor chileno: Arturo Belano, quién vive un par de aventuras en la avenida Guerrero con tal de salvar la dignidad de su amigo Ernesto San Epifanio. En este punto comienza la conexión con Los Detectives Salvajes, ya que realizará su aparición Ulises Lima y la creación del grupo del realismo visceral. Roberto Bolaño también tiende un puente a la que se considera su obra máxima póstuma: 2666; en aquel viaje a la avenida Guerrero, en la imaginación del narrador, hace la comparación de la avenida con un cementerio no de 1974, 75 o 68, sino con un cementerio de 2666.

Roberto nos muestra un poco de la vida nocturna de sus años de poeta infrarrealista. Conectando las amistades que cultivó con la vivencia de Auxilio en 1968 en la ciudad universitaria. El autor se basó en la historia de Alcira Soust Scaffo y su encierro en la UNAM durante la ocupación de la misma. No recomiendo que consulten la historia hasta después de leer Amuleto, ya que la narrativa nos transporta literariamente a lo que sucedió en esos baños de la Facultad de Filosofía y Letras.

Una novela recomendada para los seguidores de Roberto Bolaño, y que buscamos más de Los Detectives Salvajes. Recomendada para escritores nivel intermedio, ya que conforme avanzamos en las capítulos, vemos el impacto de los eventos en nuestra protagonista provocando confusión hasta que la historia real es revelada.

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Casanova, el irresistible seductor

Bazar De Libros Los Hijos De Sanchez - Publicaciones | Facebook

Casanova

(Biografía)

Stefan Zweig

Editorial Pharos, México, 1944

Sé libre, no dejes que nada te ate; viaja, conoce, prueba, llénate de experiencias, ama, disfruta el momento; vive hoy, no pienses en el mañana; que nada ni nadie te detenga.

Sería creíble decir que estos consejos me los dio un coach o que se los escuché a un influencer que me quería transmitir la filosofía de vida de Timón y Pumba: Hakuna matata. Sin embargo, esa fue la filosofía que encontré en la biografía de un personaje que vivió en el siglo XVIII: Casanova.

Hace poco encontré en la biblioteca de mi padre un libro viejo, polvoso, con las hojas amarillentas y quebradizas, que aún tenía pegadas varias páginas en su parte superior. Autor: Stefan Zweig; Título: Casanova (Biografía); Editorial Pharos; México D.F. 1944. El autor ya murió, por supuesto. De hecho llevaba dos muerto, por su propia mano, al momento de publicarse el libro. La editorial ya desapareció y hasta el Distrito Federal ha cambiado de nombre por uno más amable.

El libro me pareció una joya y me lo traje a casa para protegerlo de alguna ansia de deshacerse de tiliches y papeles viejos. Pero también lo traje para leerlo, para rescatarlo del olvido.

Algo ha cambiado en la técnica de imprimir y cortar las hojas de los libros; ya no se encuentran ejemplares con esta especie de sindactilia editorial, que obligaba a un uso distinto de los abrecartas. Los abrecartas también ha caído en desuso y ahora son una especie en extinción, así que utilicé un cutter y comencé a separar las hojas. La cirugía fue más o menos exitosa: ningún texto perdido, aunque sí dos o tres páginas sin esquina.

Conocí, no hace mucho, a Stefan Zweig por su libro El mundo de ayer. Fue el último que escribió antes de suicidarse el 22 de febrero de 1942 en Petrópolis, Brasil, muy lejos de su natal Viena. Tomó esa terrible decisión  cuando creyó que nada podría detener al ejército nazi y que Alemania ganaría la guerra. El mundo del ayer cuenta, con mucha nostalgia, su juventud en el epicentro cultural y artístico del Imperio Austrohúngaro y la transformación siniestra que sufrió cuando el nacionalsocialismo subió al poder. El autor, que era muy conocido en su época, tuvo que huir de Viena debido a su ascendencia judía, dejando atrás no sólo todas sus pertenencias sino también a su madre anciana y enferma, quien no pudo escapar a la invasión nazi. El libro me pareció grandioso y quería leer algo más de ese autor.

Mi hallazgo editorial fue el pretexto para conocer otra faceta distinta de Stefan Zweig. Y ahora sí, comienzo a hablar del contenido del libro.

En mi imaginario, Casanova era un personaje de ficción que tenía una aptitud extraordinaria para conquistar a las mujeres, era casi como un sinónimo de don Juan. Sin embargo, Giacomo Casanova (1725 – 1798) fue un personaje real que escribió sus memorias para inmortalizarse y que difería mucho en los motivos y las tácticas del don Juan español.

Casanova era un hombre culto, capaz de improvisar poemas, escribir fragmentos de una ópera, de impresionar a la aristocracia con sus anécdotas o de entablar una charla filosófica con Voltaire y Rousseau. Era un conocedor de arte y la consideraba como “un afrodisíaco refinado y sutil, como el medio halagüeño de excitar los sentidos de acrecentar el goce, de preludiar discretos efectos, como delicadísimos anticipos de deleites, de fuertes goces de la carne.”

A diferencia de don Juan que era un vengativo, misógino, psicópata y embaucador, Casanova era franco y se entregaba a cada juego, a cada mujer, a cada instante, a cada aventura. Don Juan dejaba un rastro de odio y arrepentimiento en sus víctimas, mientras que Casanova dejaba sonrisas imborrables y satisfacción garantizada sin remordimientos. 

Además, mientras que don Juan siempre buscaba conquistar a mujeres de la alta sociedad, Casanova era el más incluyente de los seductores. Para dar una idea de la variedad de rasgos de las mujeres con la que compartió su lecho Casanova, Zweig escribió:

“Casanova el erótico poco selectivo por su conjunto vario y copioso de valor desigual que él, Dios sabe cómo, presenta como una galería de belleza. Algunas , por cierto, aparecen con una figura delicada y dulce, el semblante juvenil, tan diáfanas que para dibujarlas habría necesidad de poseer el arte pictórico de sus compatriotas Guido Reni y Rafael. Algunas parecen desprendidas de un cuadro de Rubens o de Boucher; tan mórbidos y voluptuosos son sus contornos; pero además, también qué figuras, prostitutas inglesas, cuyas muescas repugnantes sólo el lápiz de sañudo Hogarth pudiera reproducir, brujas esqueléticas, que únicamente el genio violento de Goya pudo extraer de su paleta, caras de rameras al estilo de Toulouse Lautrec, rústicas y zafias, sujetos bien venidos para  el pincel del áspero Breughel, un extravagante desfile de bellezas y sordidez, ingenio y villanía, una perfecta feria de accidentes, sin obstáculos y selección”.

Pero Giacomo Casanova no era sólo este homo eroticus que se entregaba por completo a todas las mujeres. No podía quedarse en un sólo lugar y, aprovechando que hablaba varios idiomas, escribía cartas a los poderosos locales, a menudo acompañándolas con una recomendación.  Fue de ciudad en ciudad cautivando a la burguesía y a las mujeres en general, recibiendo invitaciones a cenas y bailes, asistiendo al teatro, jugando en los casinos. Recorrió de Lisboa a Moscú, pasando por Madrid, Barcelona, Venecia, Roma, Nápoles, París, Riga, Londres, Varsovia. Vivió, hasta alrededor de los cuarenta años, disfrutando de los placeres de la vida. Después vino el declive se dedicó a escribir sus memorias.

Tempus fugit, carpe diem (el tiempo vuela, vive el momento) era el modo de vida de Casanova, un verdadero practicante de la “Filosofía de la superficialidad”. Alguien que actualmente podría dedicarse a pregonar esa ideología barata, disfrazado de coach o de influencer.

Aquí, una muestra de lo que pudo ser la galería de enamoradas de Casanova:

File:Guido Reni - The Death of Cleopatra - WGA19278.jpg - Wikimedia Commons
Cleopatra – Guido Reni
La Fornarina” 1518-1519, Rafael sanzio (1483-1520) | Revista Médica Clínica  Las Condes
La Fornarina – Rafael
Los mitos de Rubens viajan a Sevilla. - LOFF.IT
Ercole e Deianira – Rubens
el odalisk, 1753 de François Boucher (1703-1770, France) | Grabados De Calidad Del Museo François Boucher | ArtsDot.com
El odalisk – Boucher
Hogarth
Picture
El conjuro – Goya
Toulouse-Lautrec’s 1894 depiction of cabaret singer Yvette Guilbert, titled “Linger, Longer, Loo,” is one of approximately 200 paintings, posters, and lithographs by the artist on display at the Grand Palais retrospective.
Linger, Longer, Loo – Toulouse Lautrec
La posada Swann – Breughel

Apreciación al arte 101

Todo cuanto amé by Siri Hustvedt

My rating: 4 of 5 stars

De las disciplinas de las Bellas Artes, aquella que siempre ha significado un reto para mi por no sentirme empático con su representación, son las artes plásticas. Me refiero a que apreció más la historia de una pintura o escultura, más que el impacto visual que pudiera ejercer en mi. Pero también reconozco que es algo que siempre se puede aprender con una guía adecuada. En esta novela, Siri Hustvedt nos lleva por el mundo de las galerías neoyorquinas, acompañando la vida de un crítico de arte y su amigo, un pintor de renombre, compartiendo el gusto por el arte y la vida. Todo cuanto amé es un viaje al mundo del arte en Nueva York, adentrándonos en el proceso creativo de artistas y pseudo-artistas, remarcando el contexto de estilo de vida gringa.

Hay tres elementos que conforman la arquitectura de la historia, llevándonos en un viaje de reflexiones y aprendizajes. El primer componente es la pintura, y en general, las artes plásticas. A través de diálogos con Leo Hertzberg, historiador de arte, podemos atisbar el inmenso mundo de la pintura, identificando los aspectos de apreciación y comparaciones que realiza con pinturas clásicas como un Goya o Jan Steen. Leo capta un cuadro especial, donde podemos apreciar a una hermosa mujer posando mientras en una esquina del cuadro, vemos un mocasín que sale de escena, mientras la sombra del pintor se refleja sobre el cuerpo de la modelo. Definitivamente un trío. A través de este cuadro, conoce en 1975 a Bill Weschler, quién se convertiría en un gran amigo suyo y compartirían grandes conversaciones sobre el arte.
Este elemento incluye un arte contemporáneo, más bien de consumo, que se refleja más a una crítica velada del arte basura. Al menos esa es mi opinión. Tendrán que leer la novela para conocer su punto de vista. Así mismo, me imagino esas representaciones de violencia y sangre en México, ¿llamaría la atención? o tenemos tanta violencia en la vida real que esa representación sería más bien algo superficial y vulgar.

El segundo componente, es el análisis psicológico que hace la autora sobre varios de sus personajes. Personalidades con perfiles de comportamiento patológicos, que son el resultado de las experiencias profesionales de Siri Hustvedt. Problemas de comportamiento de interacción social, mitómanos, personalidades múltiples y otras sorpresas. Este elemento representó para mi el mayor reto, no solo caminar a través de aquel páramo agreste y neblinoso de los comportamientos, sino también de la reacción de los seres cercanos y como eran absorbidos por la manipulación e inacción.

Finalmente, el tercer elemento es la narración de las vidas de estos dos amigos, Leo y Bill, sus parejas e hijos. Familias que viven en New York y que pertenecen al mundo de arte. Ver a los niños con ciertas aptitudes artísticas o reflexiones muy adelantadas a su tiempo. Y que a pesar de los altibajos, la amistad es al final, lo que permite hacernos sobrevivir y seguir adelante.

La lectura resulto tener sus crestas y valles, hubo momentos que me resultaron cansado seguir adelante, inclusive situaciones que no veía un efecto importante durante la narrativa. Pero también me impacto sentimentalmente, hay temas que siempre tienen resonancia en nuestra forma de ser, y que el autor logrará conmoverme es algo que se valora en la lectura. También es interesante algunas reflexiones de pareja: amigos y matrimonios, la sensibilidad de la cercanía y las decisiones basadas en instintos.

Novela recomendada para lectores de nivel intermedio o avanzado. No es una lectura fácil, y hay que estar dispuesto a investigar un poco sobre temas que se dan por sentado son de dominio público. También sirve como “iniciación a la pintura”, bien podría valer un curso de apreciación al arte.

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Lealtades que hunden o salvan

Las lealtades

Las lealtades

Delphine de Vigan

Anagrama, España, 2018

Hay muchos libros sobre los que puedo decir que me enseñaron a ver el mundo de distinta manera, otros  en los que descubrí pensamientos que ya me rondaban en la cabeza pero que yo no hubiera sido capaz de escribir de manera correcta; algunos me sorprendieron y otros más me dejaron pensando por mucho tiempo. Pero hay unos pocos, y puedo contarlos con los dedos de las manos, que al terminarlos me dejaron la piel de gallina.

Los que ahora me vienen a la mente son: Retrato de Shunkin de Junichirō Tanizaki; El jardín de cemento de Ian McEwan; Vida y época de Michael K. de J.M. Coetzee, La rebelión de los colgados de Bruno Traven y, el más recientemente leído, Las lealtades de Delphine de Vigan.

Quizás fue porque pude conectarme con esas historias angustiantes, quizás porque los autores lograron mantener la tensión en la historia hasta la última página, o tal vez fue el momento emocional en el que yo me encontraba, pero un escalofrío me recorrió al llegar al final de cada una de esas novelas.

Podría parecer que es una exageración mía, pero con Las lealtades de Vigan procuré dejar testigos y mostré la piel chinita de mis brazos a mi esposa y a mi hija.

Las lealtades cuenta la historia de Théo, un niño de 12 años que tras la separación de sus padres comienza a consumir alcohol como una manera de evadir su realidad. Théo está en custodia compartida de sus padres y tiene que vivir de manera alternada entre el mundo de su madre que está lleno de rencor contra su exmarido que la engañó, y el mundo gris y depresivo de su padre que se encuentra abatido después de que su amante lo dejó y él perdió su trabajo.

Quien descubre que algo va mal con Théo, es Hélène, su maestra de Ciencias Naturales, quien nota cansancio y un comportamiento extraño en su alumno, y entonces decide observarlo de cerca. Tan de cerca, que varios creen que es una invasión que no le corresponde como profesora. Hélène, a su vez, tiene un pasado terrible del que pudo salir adelante y por eso vuelca toda su preocupación sobre Théo.

Mathis es el único amigo de Théo y se ve arrastrado a ese peligroso juego de beber alcohol. La ventaja de Mathis es que Cécile, su madre, está más al pendiente de él. Sólo un poco, porque Cécile tiene otras preocupaciones, cómo la de estar casada con un hombre que creía conocer y que resulta tener una monstruosa personalidad que sólo muestra en las redes sociales.

Conforme leía esta novela pensaba en cuánta infelicidad puede haber en el mundo, cuánta infelicidad es capaz de soportar alguien. Imaginaba la infelicidad como un gran hoyo negro que lentamente devora todo a su paso, que engulle la risa, las ganas de vivir y arrasa con la vida propia y la de quienes están alrededor.

Théo buscaba una salida falsa para tratar de esquivar ese hoyo negro y se refugiaba en ese placer momentáneo que sentía cuando el alcohol entraba a su torrente sanguíneo.

Ninguno de los personajes de esta novela escapa a esa fuerza que los succiona hacia el abismo, y de la que la única forma de escapar es con ayuda de alguien que no solape y que se atreva a confrontarla. La autora nos asegura que las lealtades son “los trampolines sobre los que se despliegan nuestras fuerzas y las zanjas en las que enterramos nuestros sueños”.

No sé si todos los lectores hayan experimentado alguna vez esta cosa de la piel de gallina al leer un libro. Y estoy seguro que los libros que me lo provocaron a mí, no tendrán el mismo efecto en todos los lectores. Pero esos contados libros ocupan un lugar especial en mi memoria y los recomiendo ampliamente.

“Las lealtades son los lazos invisibles que nos vinculan a los demás –lo mismo a los muertos que a los vivos-, son promesas que hemos murmurado y cuya repercusión ignoramos, fidelidades silenciosas, son contratos pactados las más de las veces con nosotros mismos, consignas aceptadas sin haberlas oído, deudas que albergamos en los entresijos de nuestras memorias”. 

Libros rescatados del fuego Nazi

Hermanos de sangre by Ernst Haffner

My rating: 4 of 5 stars

Aquél 10 de Mayo de 1933, cuando los Nazis por fin estaban en el poder, se realizó una quema pública de libros, condenando todos aquellas expresiones literarias que contravenían “el espíritu alemán”. Jóvenes enardecidos hacían proclamas de fuego gritando: “¡Contra la decadencia y la corrupción! Por la disciplina y las costumbres en la familia y en el Estado.” Esa fue la suerte que vivió esta novela: Hermanos de Sangre. Una novela berlinesa; de Ernst Haffner.

Esta novela publicada en 1932 y posteriormente prohibida por el régimen Nazi en 1933, ha sido considerada un libro de culto que relata la difícil vida de la juventud alemana de la postguerra. Por su narración y la descripción de la jungla berlinesa, dicho libro fue condenado a la quema del 10 de Mayo. Inclusive, Ernst Haffner fue citado por la Reichsschrifttumskammer, el cuál era una consejo de escritores y editores afiliados al partido Nazi. Es el último dato registrado del autor, después de esta reunión no se volvió a saber de él. Se desconoce que pasó con el autor.

¿Qué es lo que nos cuenta Ernst en esta novela? ¿Por qué los Nazis tuvieron que recurrir a su destrucción? Durante la Segunda Guerra Mundial, hubo esfuerzos para hacer desaparecer a dicho autor y su obra. Afortunadamente no fue posible eliminarlo completamente y fue publicada nuevamente en 2013. Después de leerla, se entiende el repudió de los Nazis, ya que denunciaba la decadencia juvenil de los años 30s, provocada por la crisis económica de postguerra. Retrata una sociedad con carencias y problemas económicas, con desempleo y falta de comida. Las instituciones y el gobierno no pueden resolver la problemática de empleo y abastecimiento. Solo unos pocos se benefician y el hambre es generalizado, la pobreza está en las calles y la supervivencia es cada día.

El autor nos lleva de la mano por una pandilla de jóvenes que buscan sobrevivir en las calles de Berlín, todos ellos menores de edad. Cabe mencionar que la edad adulta en la Alemania de los 30s era a partir de los 21 años. Jóvenes de 18 y 19 años aún tenían que ir a correccionales y no se les permitía vivir o trabajar por su cuenta hasta contar con al edad oficial. Este grupo de amigos se ayudaban mutuamente, todos ellos con historias similares de abandono de correccionales, orfandad y pobreza. Hay días que no tienen donde dormir y apenas para un mendrugo de pan que calmase su apetito.

El líder de la banda se llamaba Jhonny, quien gracias a su inteligencia y voluntad, logra mantener la banda a resguardo, encontrando siempre algún modo de subsistir y donde pernoctar. Como son menores de edad, no pueden ir a la oficina de apoyo al desempleo, y no pueden trabajar porque no tienen papeles de adulto. Por lo tanto viven de negocios menores, de trueques o delincuencia. El autor nos lleva por un viaje en busca de cobijo, de encontrar un techo para sobrevivir al clima en Berlin. Desde las oficinas de las instituciones gubernamentales, hasta la biblioteca pública, donde pueden permanecer todo el tiempo que este abierto mientras no se queden dormidos.

Muchos jóvenes prefieren pasar por estos menesteres antes que permanecer en la correccional hasta obtener la mayoría de edad. Esas instituciones logran desesperar a la juventud alemana, ya que prefieren escapar y vivir al día. Como el caso de Willy Klaus, que está dispuesto a arriesgar su vida al escapar de la correccional, escapando en el tren expreso que va rumbo a Berlin. Como no tiene dinero, debe viajar como polizón, y lo hace amarrándose en la parte inferior de uno de los vagones.
Pero sobrevivir en Berlin no es fácil, para lograrlo deben caer en el fango, mendigar, delinquir o comerciar su cuerpo. Aquellos jóvenes son altamente apreciados en el Berlin Oeste, la zona más rica de la ciudad. Entregarse por unos marcos es una manera cruda de supervivencia, no cabe duda que los Nazis se escandalizaron por la degradación de la juventud empujados por el hambre y la necesidad.

Una novela que nos enseña una realidad abrumadora de pobreza, desigualdad social e ineficacia gubernamental. Aunque la lectura puede resultar abrumadora, es recomendable para lectores intermedios. Una joya rescatada de la infame quema de libros del 10 de Mayo.

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Requiem para Pablo

La ridícula idea de no volver a verte by Rosa Montero

My rating: 4 of 5 stars

Cuando escuche que se proponía este libro para leer en nuestro club de lectura, primero pensé que sería una novedosa biografía sobre Marie Curie y sus últimos años. De alguna manera cumple con mis expectativas: es un novedoso relato de los últimos años de Marie Curie después del fallecimiento de su marido Pierre. Lo que me deslumbró, fue la adopción del tema de la autora, Rosa Montero, en la superación de su pareja fallecida.

Podría decirse que fue un proceso tanatológico de la autora, la cuál, para el momento de escribir esa novela, había experimentado el fallecimiento de su compañero de vida: Pablo. A través de los ojos de Marie Curie, quién tuvo que sobreponerse a la muerte de Pierre, la autora hace un proceso similar de superación del ser amado. Cuenta en la historia de Marie, lo que ella hubiera hecho e hizo para superar este proceso. “Morir es parte de la vida, no de la muerte: hay que vivir la muerte”, esto lo cita Rosa Montero de la Dra Iona Heath, famosa tanatóloga norteamericana. Y es que el enfoque de este libro fue precisamente un ejercicio de aceptación y de realizar una última conversación con aquél que ha partido.

Pero antes de llegar a este proceso final, la autora nos muestra la fortaleza y autenticidad de Marie Curie para el momento que vivió. Una mujer inteligente, luchadora, emprendedora e independiente, capaz de superar cualquier obstáculo, que logra ser la primer mujer en recibir un premio Nobel… y la única persona en recibir dos premios Nobel de Ciencia (Física y Química). Supera los prejuicios de la época, incluyendo a su padre, quién no tiene otra visión más que aquellas viejas patriarcales costumbres polacas de inicio del siglo XX. Marie lucha por buscar su superación, persiguiendo sus estudios en París, donde llegaría a conocer al talentoso e inteligente Pierre. Lograron una conexión única, motivados por un sueño en común: la investigación científica.

En precarias condiciones, y a costa de su salud, estuvieron haciendo estudios para encontrar el material puro de energía inagotable: el radio. La exposición a este elemento es lo que los llevaría a su muerte. Sin embargo, en el camino, sus investigaciones causaron furor, inclusive, cierta idolatría basada en la confianza de que nada invisible pudiera ser causante de daño, invisible como la radiación. Debido a sus estudios, el consejo de ciencias frances nominó a Pierre y un ayudante al Nobel de ciencias, ignorando olímpicamente a Marie. Sin embargo, y a pesar de lo que digan, Pierre se opuso terminante a recibir dicho premio si no se mencionaba también a su esposa, pareja inseparable e incansable del descubrimiento. Esta aseveración causó furor, enojo y contrariedad, pero los viejos ineptos de cortas miras, tuvieron que ceder aunque solo permitieron que Pierre diera el discurso de aceptación. Desde mi punto de vista, Pierre fue un adelantado de a su época, dándole el justo reconocimiento a Marie.

Tuvieron dos hijas, una de ellas se dedico a heredar el legado de ambos : padre y madre, mientras que la más chica, sería una mujer de inigualable belleza, como en claro reproche a la ideología de la madre. Habrá que leer los capítulos dedicados a las niñas. El balance vida trabajo es casi una ilusión, en el aspecto de éxito, ya que al tener éxito en un extremo significa descuidar el otro. A pesar de todo, la vida de pareja fue muy unida, de ahí el proceso de pérdida de Marie fuera tan abrumador que recogió fragmentos de su alma en el diario que escribió después de la muerte de Pierre.

Hubo vida después de su esposo, un año y medio de luto le sirvió para retornar la calma, así como la escritura del diario, del cuál se basa este libro de Rosa Montero. Vemos descrita la vida de Marie como las primeras mujeres que luchan por su emancipación, aunque como todo ser humano, con algunos errores como no ser empática con otras mujeres que necesitaron de su apoyo. También es interesante leer su aventura con un compañero de laboratorio, casado, que le otorgó la atención que Marie necesitaba dos años después de haber enviudado. Es interesante leer también que la prensa de la época se entretenía en los chismes de estas celebridades, como ahora lo pudiéramos ver en actores o cantantes. Obvio que la sociedad francesa condenó a Marie por destruye hogares, sin ponerse a pensar que es el casado quién debería responder por sus actos.

Todo esto encontramos en este atractivo libro, con ciertas elucubraciones de la autora que nos hacen reflexionar sobre la vida, la muerte, la vida de pareja y el machismo. De manera paralela, existe el plus de la identificación de las casualidades y el destino, tema que me llamó la atención, ya que para finales de Enero, había fallecido mi primer gran amigo de la infancia. Alguien que fue muy cercano a mi en mis primeros años de vida, un primo de mi edad, sin ser mi familia. Sobrepasar estos momentos y leer el libro, me dio un sentido a lo que experimentaba, a esa opresión y sorpresa, esa forma de no creer que estuviera pasando, recordar que fue lo último que nos dijimos, y cuando lo hicimos. El libro fue especial por esa casualidad, entender el adiós de un ser querido.

Recomendado para lectores principiantes e intermedios, y para aquellos que buscan empatía en la pérdida, quizás entendimiento. Pablo, Pablito, reverendo, querido primo, gracias por todo.

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Nuestra vida en una vitrina

Libro Kentukis  - Lecturama

Kentukis

Samanta Schweblin

Literatura Random House, México 2019

Hoy al despertar, lo primero que hice fue abrir las persianas y estirarme. Mi vecina, cuya ventana de su cuarto queda justo enfrente de la mía, pensó que la saludaba y me correspondió. Luego bajé a la cocina para preparar el café, pero antes abrí todas las cortinas y persianas para dejar que la luz del sol iluminara de manera natural mi casa.

Debo decir que mi casa tiene amplios ventanales en la sala que dan hacia el exterior y que desde la cocina puedo observar y pueden observarme quienes transitan por la calle.

Mientras me preparaba el café, aún en piyama, algunos deportistas madrugadores me sonrieron como invitándome a dejar la modorra y seguir su paso de personas saludables. Otros vecinos que salieron a pasear a sus perros me dieron los buenos días y me sugirieron que agregara un poco de granola al yogurt que estaba por desayunar. Un par de niños que fueron a la escuela se rieron por mi despeinado. La vecina de la esquina se quedó viendo a mi pantalón de piyama y me dijo que tenía una peligrosa rasgadura a la altura de la ingle.

La culpa es en parte mía, yo dejé las cortinas abiertas a todas esas miradas curiosas para que pudieran conocer mi intimidad.

Acabo de leer la novela Kentukis de la escritora argentina Samanta Schweblin y me dejó pensando muchas cosas. Los kentukis son muñecos de peluche con cámaras en los ojos y ruedas que les permiten moverse, controlados a distancia por personas que pagan para ser observadores de otras vidas, las de quienes adquieren los muñecos. Es decir, a través del muñeco se establece un vínculo entre dos personas que no se conocen y que pueden estar en lados opuestos del mundo: observador – observado; amo (dueño de peluche) – ser (persona que maneja el peluche y observa la cámara).

Detrás de esta relación aceptada puede haber las más diversas motivaciones, algunas buenas, otras no tanto. Están los que adquieren el muñeco para sentir compañía, como un sustituto de mascota al que no hay que alimentar, basta con dejar el cargador al alcance del muñeco. Por otro lado están quienes adquieren la conexión para observar a través de los ojos del muñeco y así conocer otros lugares del mundo y contactar con personas de otras culturas. Digamos que ambos son el lado bueno de la moneda. Por otro lado, hay quienes adquieren el muñeco para exhibirse y dar rienda suelta a su sadismo reprimido. Otros compran la conexión para fisgonear, tratar obtener datos personales de los amos y después extorsionarlos. Este es el lado perverso.

Y en este vínculo admitido por observadores y observados hay un tercer actor que nunca se menciona en la novela: el que produce los kentukis y que se enriquece por dos vías. Y esa fue una de las reflexiones que me detonó el libro, los grandes corporativos a quienes entregamos libremente nuestros datos personales para que conozcan nuestros gustos, nuestros patrones de consumo, los lugares que frecuentamos y dónde vivimos. Somos nosotros mismos quienes abrimos las cortinas de nuestra casa-escaparate.

Kentukis es una novela que habla de la invasión a la intimidad, de la violación de la privacidad, de la necesidad de vínculos afectivos, de vouyerismo, de los huecos en la ley que permiten que la tecnología y el acceso a la información se usen de manera maliciosa.

Este es el tercer libro que leo de Samanta Schweblin: el primero fue Distancia de rescate; el segundo Siete casas vacías. Los dos lecturas me sacudieron y esculpieron un altar para la autora entre mis escritores favoritos. Debo confesar que tenía un poco de recelo acerca de Kentukis, sobre todo porque cuando recién se publicó el libro (2018) hubo una gran campaña de publicidad: The New York Times en español lo calificó como uno de los diez mejores libros de ficción del año. The Guardian calificaba a la autora como una de las 50 mejores voces nuevas de la ficción. Dejé pasar casi tres años para leerlo y mi temor se vio más o menos validado, es decir, me gustó, pero no tanto como los dos libros anteriores.

En el libro, los kentukis se vuelven tan populares que se pueden encontrar en cualquier lado. La propaganda publicitaria, que es un tema apenas mencionado, creó una falsa necesidad entre los consumidores que se volcaron a comprar muñecos o conexiones para observar. Yo, al ver que se le hacían tantos elogios a la novela, corrí a comprarla aunque la dejé reposar. El altar para Samanta Schweblin sigue en pie, pero quizá todos terminamos siendo víctimas de la mercadotecnia.