El éxodo del campesino gringo

Las Uvas de la Ira. (Sepan Cuantos, #684)Las Uvas de la Ira. by John Steinbeck
My rating: 4 of 5 stars

Lo primero que tengo que decir sobre esta novela, es que resultó ser una sorpresa desde el aspecto social de la población norteamericana de los años 30s. La modernización del campo y la opresión económica de los bancos, afecto a varias familias de la población campesina de Oklahoma, y en general de los estados centrales tales como Iowa, Kentucky, Idaho, etc. La modernización capitalista alcanza el campo gringo y destrozo la vida de muchas personas. John Steinbeck logra una magistral narración del éxodo norteamericano de los campesinos al Oeste en busca de la supervivencia. Durante los años 30’s del siglo pasado (S. XX), muchos campesinos pidieron préstamos a bancos para poder cultivar, sin embargo, cuando la sequía y un mal año azotaba la región, los bancos no perdonaban intereses ni plazos, y terminó por retirar la tierra a varios campesinos. A través de la fuerza de los tractores, los inversores buscaban producir la tierra, desalojar inquilinos y destruir viviendas que estorbaran la estrategia de plantación del banco.
La novela narra la historia de la familia Joad y su migración hacia California en busca de trabajo. Fríamente despojados de sus tierras, la familia de tres generaciones, inicia su viaje por la mítica autopista 66, siguiendo la promesa de un mejor desarrollo económico descrito en un folleto impreso en hoja color: “Trabajo en California, se requieren 800 recolectores”. Miles de volantes fueron distribuidos a todos los campesinos que perdieron sus tierras y sirvió como detonante del éxodo al oeste, teniendo un efecto clave en el desarrollo de la sociedad norteamericana.
Con los últimos ahorros y con trece miembros en la familia, los Joad parten al oeste en un camión de segunda mano, cargando todas sus pertenencias para rehacer sus vidas en California. La novela narra los infortunios y el temple de la familia, para sobrevivir y anteponerse a la desgracia. Buscando siempre mantenerse unida, hasta el final y hasta las últimas consecuencias. Desde mi personal punto de vista, me muestra un panorama que no conocía de los vecinos del norte, no imaginaba que la población campesina pudiera sufrir de la misma manera que el campo mexicano, orillando a la gente a una pobreza extrema, donde inclusive algunos mueren de hambre y otras enfermedades.
John Steinbeck es capaz de retratar la situación dramática que vivieron estas familias, llenando de detalles y proporcionando una descripción detallada de los infortunios que atraviesan. En ocasiones la narración puede resultar tediosa, y un poco excesiva, pero ayuda a visualizar la situación de los Joad. La novela exige del lector su paciencia para encontrar el desenlace y disfrutar de los detalles. Recomendada para lectores de nivel intermedio a avanzado.

View all my reviews

Advertisements

Una relación padre-hijo

La muerte del padre (Mi lucha, #1)La muerte del padre by Karl Ove Knausgård
My rating: 4 of 5 stars

No acostumbro hacer caso de las críticas literarias, o mejor dicho, tomar en cuenta la opinión de los críticos literarios, o YouTubers que solo saben decir: “Este libro está padrísimo”. Confío más en el gusto y sensaciones producidas en el lector asiduo, más en los blogs o reseñas de lectores que críticos.
Karl Ove Knausgard recibió mucha aceptación alrededor del mundo, teniendo alta valoración por diversos críticos. Pero esto no fue razón para leerlo, dichas valoraciones no tuvieron impacto para aumentar mi anti-biblioteca. Sin embargo, algún columnista de Babelia habló de una manera diferente sobre los libros que ha escrito Knausgard, y es que no entiende como ha llamado la atención de tanta gente si desde su punto de vista, la narrativa y tema del autor son cotidianos y localista. Ahora si, esta valoración me llamó la atención. ¿Qué me sucedería al leer la novela de Karl Ove? ¿Pensaría como la mayoría o simplemente la rechazaría? Si la publicidad negativa es una herramienta de la mercadotecnia, entonces puedo decirles que si funciona.
Me adentré en el primer tomo de la pentalogía de Karl Ove Knausgard llamada Mi Lucha. A lo largo de estos libros, el autor nos muestra diversas reflexiones de un hombre en edad madura, recordando diversas etapas de su juventud e infancia. Donde las relaciones gestadas a temprana edad, marcan y hasta trauman, el comportamiento y carácter definitivo del Klaus adulto. Guarda semejanzas con el clásico trabajo de Proust, pero ahora centrados en la literatura moderna.
El primer tomo se llama La Muerte del padre, donde vemos al autor narrar eventos trascendentales en su vida que están asociados directamente con la muerte y el recuerdo de su padre. El libro se divide en dos partes, en donde la primera hace referencia al contacto y relación que ha tenido con su padre durante la infancia y adolescencia; y la segunda parte destinada a narrar el suceso de la muerte misma.
No es bueno generalizar, cada persona vive situaciones diferentes, pero lo que muchos hemos vivido, es la relación de cambio generacional entre padre e hijo. Ser un papá de la generación Baby Boomer, tratando de educar un hijo generación X, tiene siempre sus lados tortuosos. Quizás sea más natural de lo que uno cree, ya que la ruptura generacional es necesaria para lograr un crecimiento autónomo y no dependiente de los padres. Así es como la primera parte retrata la relación padre-hijo, repleta de lugares comunes de la adolescencia (fiestas, escapadas, novias, etc) y los comportamientos esperados que el padre te solicita (disciplina, limpieza, orden, calificaciones, etc). Karl Ove trata de vivir su vida, de alcanzar sus propias metas; pero al mismo tiempo busca la aceptación del padre: tema recurrente en la literatura y la psicología. Saber que el padre ejerce sobre ti una presión, un comportamiento, solo por ser tu padre, es algo que termina por relegarte como igual, y además, posiblemente provocarte un trauma de inseguridad. El autor logra marcar este comportamiento de una manera natural.
En la segunda parte, vemos el evento al cuál llegaremos tarde o temprano, la muerte. Nunca sabes cuando será la última vez que platiques o veas a una persona. Tampoco sabes las cosas que ya no podrás decirle, que tuviste la oportunidad y nunca la aprovechaste. El autor se enfrenta a esta noticia, su padre ha muerto. Entonces comienza un mundo de sentimientos encontrados, que van desde incredulidad hasta tristeza, pasando por una ligera sensación de alivio. Las condiciones del fallecimiento del padre, son por demás deplorables: habiéndose divorciado durante esa etapa de adolescencia de Karl Ove, teniendo un segundo matrimonio y volviendo a separarse, termina en la casa de la abuela paterna como un alcóholico que arrastra en la miseria la casa y la abuela misma. Karl Ove no deja de sorprenderse los estragos que causo el alcohol y como su padre perdió toda intención de vivir mucho antes de morir.
Ahora que terminé la novela y recuerdo las críticas realizadas, concuerdo con aquellos que otorgaron una alta valoración a la narrativa y temática de Knausgard. Su estilo narrativo, intercalando recuerdos y reflexiones, logra transmitir las características de la relación padre e hijo. Nos lleva a conocer los momentos agradables, dolorosos e inclusive de aquellos que provocaban miedo por los enfados del padre. Recomendado para lectores de nivel intermedio, que gustan de recuerdos y pasajes filosóficos de la vida diaria.

View all my reviews

Vivir en la frontera

Gabriela Torres Olivares

Piscinas verticales

México, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2017

Sólo he estado en tres ciudades fronterizas en toda mi vida, dos entre México y Estados Unidos: Nuevo Laredo y Mexicali; y una entre México y Guatemala: Frontera Corozal. Este pequeño universo muestral no hace sino reforzar mi idea preconcebida acerca de las ciudades fronterizas: dos realidades completamente distintas separadas por una membrana artificial permeable, que permite la transferencia de individuos, pero jamás una homogenización de los núcleos urbanos.

Cada una de estas ciudades la conocí de manera muy distinta. A Nuevo Laredo fui a visitar a un gran amigo que trabajaba ahí en una agencia aduanal; yo todavía era estudiante y vivía en Monterrey. Fue en el año 1999, antes de la gran escalada de violencia que vivimos en todo el país desde hace dos sexenios y en particular en el estado de Tamaulipas. Sólo alcancé a ver una pequeña porción del ambiente fronterizo y eso bastó para pensar que no me gustaría vivir en una ciudad como esa.

A Mexicali fui alrededor del 2006, por una entrevista de trabajo de la que no puedo decir mucho, sólo que una empresa de “motorcitos” estaba atrayendo el talento de otra empresa de “motorzotes”, y aunque la mitad de los pasajeros en el vuelo chárter en el que viajé desde la Ciudad de México fueran mis colegas, no podíamos mencionar abiertamente el tema. El trabajo era sumamente interesante y la oferta atractiva, sin embargo, estaba en una ciudad fronteriza que encajaba exactamente en la antítesis de lo que imaginaba como el paraíso y por lo tanto la rechacé.

Mi visita a Frontera Corozal fue en unas vacaciones en el 2008: Un recorrido por el bellísimo estado de Chiapas que incluía una visita a la impresionante zona arqueológica de Yaxchilán a la orilla del Usumacinta y una noche en Frontera Corozal. Aunque tiene una latitud, un clima, una vegetación y un país vecino complemente distinto al de las ciudades de la frontera norte que conocía, no dejaba de ser una ciudad fronteriza. La membrana invisible separando dos naciones estaba ahí, aunque las personas pasaran de un lado a otro como si nada.

Todo este preámbulo sobre las fronteras sirve de introducción para hablar del libro Piscinas verticales de Gabriela Torres Olivares, ganador del Premio Binacional de Novela Joven Frontera de Palabras / Border of Words 2017.

Piscinas verticales es una novela con tintes ensayísticos y un toque poético, en la que de pronto puedes encontrar un artículo periodístico y algunas entrevistas. Es decir, una mezcolanza de estilos y géneros literarios, así como la mezcla de culturas que puedes encontrar en cualquier ciudad fronteriza.

La trama de la novela es acerca de una escritora aquejada por una enfermedad que se dirige a una ciudad fronteriza en busca de la cura prometida. Nunca tenemos certeza de la enfermedad ni de la ciudad en que se sitúa la historia, pero podemos imaginar que es cáncer y que es Tijuana. La escritora, de la que tampoco sabemos muchos datos, está dispuesta a hacer un documental sobre su búsqueda, y con cámara en mano se dirige a hacer entrevistas a otros seres anónimos.

Piscinas verticales se construye con una polifonía que incluye reflexiones de la escritora –como la del ejercicio de mirar a través de una ventana–, descripciones de fragmentos de ciudad –como la de alguna clínica clandestina de gran lujo–, recetas para provocar nubes en tiempo de sequía, digresiones –como la provocada por una vendedora de plantas medicinales y de ornato– y entrevistas a personajes relacionados con la salud y la muerte –como la entrevista a un forense.

La parte que más me impactó del libro fue una entrevista a una mujer que, como todos los personajes de la historia, mantiene el anonimato. La entrevista ocurre con la cámara apagada, en la cocina de la entrevistada. Mientras ella lava los trastes, le cuenta a la escritora cuál es su función como Canario. Las Canarios son contratadas para estar con enfermos, generalmente desahuciados o en coma. No son enfermeras, sin embargo, a veces se involucran en la limpieza y cuidado del paciente. Su principal obligación es fungir como familia subrogada, “ser testigos de la enfermedad, cronistas de la llaga y de la muerte”, “apoyan la transición, dicen frases optimistas a la persona que está a punto de cruzar el umbral invisible”, y le dan la explicación al forense sobre las causas de defunción. Este trabajo lo realizan migrantes, deportadas, mujeres desempleadas que escriben su número a mano, sin ningún nombre y lo pegan en los postes afuera de los hospitales. Seres desconocidos que no volverán a cruzar la línea divisoria que separa las ciudades, y que se tiene que conformar con ayudar a extraños a cruzar otra frontera distinta, una de la que no hay retorno.

Piscinas verticales de Gabriela Torres Olivares, es un libro muy interesante que induce a muchas reflexiones, aunque honestamente no me pareció de fácil lectura por ese afán de experimentar y darle tanta importancia a la forma. Lo recomiendo a lectores que ya tienen bien formado el hábito de lectura y que no rehúyen a libros complejos, y a aquellos que gustan de leer a autores que van iniciando su carrera.

La última reflexión con la que me despido es que las fronteras ejercen una atracción extraña, aunque yo prefiero mantenerme lejos de ellas. Cruzarlas de vez en cuando sí – preferentemente a miles de metros de altura– pero no quisiera establecerme nunca tan cerca de esa membrana selectiva que deja pasar a las personas –a algunas, no a todas– pero que mantiene el desequilibrio y la división de las naciones.

Podcast sobre Crimen y castigo y el mundial de futbol (2a parte)

3C Libros analiza Crimen y castigo, una de las novelas más representativas de Fiodor Dostoievsky. Con el pretexto de que Rusia es el país sede del mundial de futbol, hacemos un homenaje a la literatura rusa.

Escúchenlo, comenten, compartan.

 

La historia antes del libro.

Addy Melba

El fantasma de al lado

México, Par Tres Editores, 2015

A veces las historias que nos cuentan los libros inician desde antes de comenzar a leerlos. Recuerdo simplemente una anécdota, aunque en mi memoria y en mi corazón tengo guardadas muchas otras.

La primera vez que intenté leer La tregua de Mario Benedetti, tenía alrededor de 18 años. Fue un intento malogrado porque salí a la calle con mi librito en mano, sin tener ni la más mínima idea sobre el clima de ese día. Sabía que pasaría al menos unos 40 minutos en el transporte público, y me gustaba aprovechar ese tiempo para leer. Iba a casa de la amiga – proyecto de algo más- que me había prestado el libro. Mientras esperaba mi ruta en la parada del camión, el cielo se encapotó. Apenas abrí el libro en el “Lunes 11 de febrero” y un viento intenso intentó arrebatármelo. Alguien que narraba la historia decía que le faltaban seis meses y veintiocho días para jubilarse; a mí me faltaban unos 30 pesos para tomar un taxi y evitarme la espera. De pronto comenzó el diluvio. Yo traté de proteger el libro con la chamarra y con mi vida, sin mucho éxito. Además de la gran cantidad de agua caída del cielo, los automovilistas y los choferes de otras rutas diferentes a la mía, terminaron por empaparme con el agua encharcada. La lluvia no entiende ni de amores juveniles ni de treguas y no cesó hasta aproximadamente una hora y media después, cuando ya me encontraba en casa de mi amiga con una toalla en la espalda, una taza de té en las manos, y mi ropa secándose tendida sobre en un calentador eléctrico. Afortunadamente, mi amiga sí sabía de amores juveniles y de treguas, pero esa es otra historia. El texto terminó ilegible y tuve que reponerlo nuevo unas semanas más tarde, después de haberlo leído. El libro me encantó, incluso desde antes de comenzar a leerlo.

El fantasma de al lado de Addy Melba, también tiene una historia que inicia desde antes de comenzar el libro. No es una historia tan intensa como la de La tregua, pero no por eso deja de ser curiosa.

Dos grandes amigos y yo -igual de obsesivos los tres con la literatura- comenzamos a grabar podcasts en los que hablamos sobre libros… y vino. De hecho, sobre el vino casi no hablamos, sólo lo bebemos. El caso es que, teníamos la idea de hacer un podcast cuyo tema fuera literatura infantil y juvenil, y queríamos tener a una invitada. Queríamos una invitada y no un invitado, porque necesitábamos que fuera una voz diferente, no sólo en el tono sino en las ideas; con una concepción distinta del mundo, de los libros, de la vida; y que además supiera del tema para que nos iluminara un poquito.

Así es que me di a la tarea de buscar a una escritora queretana, que de preferencia hubiera escrito algo sobre literatura infantil o juvenil, y que pudiera aceptar grabar un podcast con tres novatos, sólo por amor al arte. Entonces encontré a Addy Melba. Le escribí para ver si se interesaba en el proyecto y sin pensarlo más de dos meses, aceptó. No es cierto, la verdad es que contestó mi mensaje después de un par de horas.

Ese mismo día fui a comprar su novela El fantasma de al lado, que dicho sea de paso, es muy entretenida. Trata sobre la vida de Amy, una preuniversitaria que está cansada de mudarse constantemente con su familia de una ciudad a otra, por causa del trabajo de su padre. Ella quisiera echar raíces, comenzar amistades duraderas y establecerse en un solo lugar. En una de esas mudanzas, se hace amiga de su vecino Arthur, un fantasma solitario que lleva defendiendo su casa de posibles compradores, por más de dos décadas. Arthur murió a la edad de 19 años – si mal no recuerdo- y entonces, sigue siendo joven, aunque un joven de costumbres viejas. Pero además de compartir la juventud, Amy y Arthur comparten el amor por la música de los Beatles.

La novela de Addy Melba, además de hablar de las complicaciones que puede provocar ser un fantasma, trata sobre la amistad entre seres aparentemente incompatibles, sobre la importancia de tener amigos, y de cómo a veces las relaciones de amistad pueden ser un poco posesivas; también habla sobre las relaciones familiares que muchas veces parecen sostenidas con alfileres genéticos, pero que finalmente esos vínculos son extremadamente fuertes.

La lectura de esta novela que comenzó con la búsqueda de una escritora de temas juveniles, terminó con el encuentro entre 4 lectores apasionados -una más que otros- y una grabación de casi dos horas hablando de Harry Potter, Momo, Juan Villoro, Rabby el conejo, Búffalo Bill, Dungeons and Dragons, Los músicos de Bremmen, Hans Christian Andersen, y muchos temas más.

Aquí dejo los links de la primera y segunda partes de la grabación:

https://macqro.wordpress.com/2018/05/08/de-literatura-juvenil-y-sagas/

https://macqro.wordpress.com/2018/06/01/literatura-juvenil-infantil-y-ready-player-one/

Escuchen los podcasts, lean El fantasma de al lado y comenten.

¡Salud!

La selección más grande de la historia

Estamos conscientes de que la fiebre mundialista está aquí, y la literatura y el futbol no es algo que esté peleado. A nosotros, no solo nos gusta un buen libro, también disfrutamos de esa contienda que durante 90 minutos, 22 gladiadores dejan su alma en la cancha. Así que tenemos un pretexto, doble, ya que primero hablaremos de nuestra selección de grandes escritores de la historia; pueden estar de acuerdo o completamente en desacuerdo, y queremos escucharlo.

¿A quién dejamos fuera? ¿Quiénes son sus 11 seleccionados? ¿No sabemos de alineación, qué cambios harían?

Y bueno, decimos doble, porque gracias a que el mundial es en Rusia, tenemos el pretexto idóneo para hablar de un gran escritor ruso, epítome de la novela social y psicológica: Fiodor Dostoievsky. Y que mejor obra que la de: “Crimen y Castigo”.

Disfruten con nosotros este emisión especial,  a tan solo unos cuantos días para la inauguación del mundial!

Si viajar transforma el alma, seleccionemos cuidadosamente nuestros viajes.

Clara Obligado

El libro de los viajes equivocados

Argentina, Editorial Páginas de Espuma, 2012

 

Algo le pasa al alma con los viajes largos, porque al retornar a su lugar de origen, regresa de cierta forma transformada.

García Márquez decía que detestaba viajar en avión, pues sentía temor de que al llegar a su destino, el cuerpo llegara solo, sin alma. Cada vez que se veía obligado a hacerlo, sentía que los primeros días su cuerpo vagaba despojado del alma.

Yo prefiero imaginarme un alma transformada que un cuerpo desalmado. El caso es que, al viajar, vamos adhiriendo capas de recuerdos a nuestra memoria y por tanto, vamos moldeando nuestra personalidad. Si ese efecto puede tener un viaje organizado y planeado con antelación, imaginen lo que hará un viaje equivocado.

En la contraportada de El libro de los viajes equivocados de Clara Obligado dice: “Todo viaje puede desarrollarse en tres ámbitos: el interior, el que transcurre en el tiempo y el que transita por el espacio. El que tiene como dimensión el espacio colma los sentidos, el temporal alimenta la experiencia, aunque es el viaje interior el que puede cambiar al ser humano. Pero ¿puede un ser humano modificar el sentido del universo?”

Sin duda alguna, la suma de todos esos viajes hechos por la humanidad ha tenido repercusiones en el universo, al menos en ese rinconcito del universo habitado por el hombre, llamado planeta Tierra.

El libro de los viajes equivocados es un libro de cuentos; casi todos ellos tratan sobre destinos inesperados a los que cualquier persona puede llegar simplemente por estar en el momento exacto, en el lugar incorrecto.

El primer cuento trata sobre el viaje de un caracol a través de los tiempos. Comienza cuando una chica que se encuentra recostada en la arena de la playa, siente un objeto puntiagudo en su hombro, se voltea para sacar un caracol y lo deja a su lado. Su novio, un inmigrante que se encuentra muy lejos de su país y muy cerca de ella, toma el caracol y lo coloca en el ombligo de la chica, mientras siente un poco de nostalgia por su tierra; entonces decide que si el caracol permanece en el ombligo, le pedirá matrimonio, y si el caracol cae regresará a su patria.

Cuarenta años antes, durante la segunda guerra mundial, una niña lleva un caracol en la mano. De pronto se encuentra a un soldado norteamericano muerto. Con cuidado de no mancharse el vestido de sangre, se acerca al cadáver para esculcar sus bolsillos. Arroja lejos el caracol y toma una moneda de dólar. El grito de un soldado nazi la sorprende y ella piensa que hubiera sido mejor conservar el caracol.

Doscientos años antes otra niña que se siente incomprendida por sus padres, recoge un caracol para regalárselo a su madre. Quinientos años antes otra pequeña juega con un caracol mientras sigue a una caravana que huye de una aldea azotada por la peste.

Y así, el caracol viaja en un espiral de tiempo dejando historias inconclusas, hasta llegar a los primeros gasterópodos hace quinientos millones de años. “Europa era apenas una isla en la que se dejó caer el molusco, comenzó a retorcerse y se replicó a sí mismo, alargó sus anillos hasta convertirlos en remolinos, huracanes, galaxias”.

Después de ese cuento inicial, los siguientes cuentos desarrollan cada una de las historias que en un primer vistazo habían quedado incompletas, todas con un cierto toque de azar y de un gran sabor de verosimilitud.

Clara Obligado nació en Buenos Aires, y después, por azares del destino, protagonizó uno de esos viajes equivocados y tuvo que huir como exiliada política a España, en donde radica desde 1976. Por sus escritos, puede descubrirse que es una apasionada viajera y una ferviente lectora de National Geographic, y que sus cuentos son una mezcla de sus lecturas y experiencias propias.

Este es el primer libro que leo de esta autora y puedo decir que fue para mí un gran descubrimiento. Recomiendo este libro para los asiduos lectores de la revista de marco amarillo y a las almas viajeras, sin importar su edad y sus hábitos de lectura, pues sus cuentos son muy cortos y de una trama sencilla.